Carolina Rivera Gaucín consideró que los resultados electorales evidencian el desgaste de las políticas económicas, migratorias y de seguridad del mandatario estadounidense. Advirtió que el cambio en la composición del Congreso no garantiza una relación más sencilla con México.
Los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos reflejan el descontento de distintos sectores de la población con las políticas del presidente Donald Trump, particularmente por el encarecimiento del costo de vida, las decisiones en materia de política exterior y las medidas contra las comunidades migrantes, consideró la internacionalista Carolina Rivera Gaucín.
En entrevista, la especialista señaló que el resultado electoral representa un revés para las expectativas del Partido Republicano y del propio Trump. A su juicio, también evidencia el sentir de la sociedad estadounidense frente a las decisiones de su gobierno.
“Es un resultado que claramente define las preferencias actuales de los ciudadanos norteamericanos en este momento”, expresó.
Explicó que el factor económico tuvo un peso importante, debido a que las decisiones del gobierno estadounidense en el ámbito internacional y sus repercusiones en los mercados energéticos habrían contribuido al encarecimiento de productos y servicios, afectando el nivel de vida de la población.
A esto, agregó, se sumó el rechazo de ciudadanos a la intervención militar y el malestar por las políticas migratorias y las acciones contra minorías.
“Se juntó la parte del encarecimiento de la vida propia dentro del país, la declaración de guerra de una guerra que la propia ciudadanía vio como totalmente innecesaria y, finalmente, esta persecución hacia minorías, hacia cuestiones migrantes”, explicó.
El voto latino expresó inconformidad
Rivera Gaucín sostuvo que el voto latino también reflejó el rechazo a las políticas migratorias, pues señaló que las acciones de las autoridades no afectan únicamente a personas indocumentadas, sino que también generan temor entre ciudadanos estadounidenses de ascendencia latina.
“Estamos hartos de que nos persigas, estamos hartos de que persigas a nuestros familiares y ahora va la nuestra: nuestro voto va en contra”, comentó al describir el mensaje que, desde su análisis, expresaron sectores de esta comunidad en las urnas.
En ese sentido, consideró que el respaldo electoral a candidatos de origen latino representa una señal de inconformidad ante el trato hacia estas comunidades y una exigencia de cambio.
T-MEC y seguridad, temas centrales para México
Respecto a las posibles repercusiones para México, la internacionalista consideró que la nueva composición política del Congreso estadounidense podría abrir oportunidades en materia comercial, particularmente en la defensa del carácter trilateral del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Indicó que los demócratas respaldan la participación de los tres países en el acuerdo; sin embargo, advirtió que esto no significa que México dejará de enfrentar presiones por parte de Washington.
“México puede ver una situación favorecedora hacia cuestiones como el T-MEC [...] pero definitivamente nosotros no podemos pensar que el cambio hacia los demócratas va a facilitarnos la vida”, puntualizó.
La especialista explicó que el combate al narcotráfico y al crimen organizado es un tema de interés tanto para republicanos como para demócratas, por lo que las exigencias estadounidenses en materia de seguridad podrían mantenerse e incluso intensificarse.
“Ambos se han expresado en que sí desean que cambie esta situación del narcotráfico en su país, el consumo del fentanilo y específicamente la llegada de estos estupefacientes a través de México o de algún otro canal”, señaló.
Añadió que México debe estar atento a posibles solicitudes relacionadas con el fortalecimiento de la frontera norte, el equipamiento de seguridad y las acciones contra el tráfico de drogas.
Trump aún tendrá margen de acción antes de enero
Rivera Gaucín llamó a no anticipar los efectos del cambio legislativo, pues recordó que el nuevo Congreso asumirá funciones hasta enero, por lo que Trump todavía cuenta con un periodo para definir el rumbo de sus políticas antes de que entre en funciones la nueva composición parlamentaria.
“Tenemos dos meses para ver qué hace él”, advirtió, al referirse a las decisiones que el mandatario podría tomar en materia de política exterior, migración y seguridad antes del relevo legislativo.
La internacionalista destacó que el sistema político estadounidense contempla contrapesos entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, por lo que una nueva mayoría opositora en el Congreso podría limitar algunas decisiones presidenciales.
“En Estados Unidos, ahorita que los demócratas entren, sí se va a ver un claro contrapeso en el poder”, afirmó.
Finalmente, señaló que México deberá esperar a conocer las decisiones del nuevo Congreso y la estrategia que adoptará la administración de Trump, especialmente en la revisión del T-MEC, los aranceles, la cooperación económica, la migración y la seguridad fronteriza.
“Lo que a nosotros nos debería de importar es cómo va a tomar su política exterior”, concluyó, al señalar que México tendrá que mantener su capacidad diplomática y buscar acuerdos favorables con las distintas fuerzas políticas estadounidenses.