Más de 158 millones de brasileños están convocados a las urnas este domingo 25 de octubre para elegir presidente en una de las contiendas más cerradas del país, con el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro en empate técnico, de acuerdo con la última encuesta de Datafolha.
El sondeo publicado el sábado coloca a Flávio Bolsonaro con 51% de los votos válidos y a Lula con 49%. La diferencia se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que el resultado permanece abierto.
La elección enfrenta dos proyectos políticos con posibles repercusiones en las relaciones internacionales de Brasil, la mayor economía de América Latina.
Una victoria de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, representaría un avance de la derecha en la región y podría acercar al gobierno brasileño a la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
En contraste, la continuidad de Lula mantendría a Brasil bajo un gobierno de izquierda y conservaría sus diferencias políticas con Washington en asuntos económicos y de integración regional.