La administración de Donald Trump analiza distintas medidas para reducir el costo del combustible; JD Vance ha pedido estudiar opciones, mientras una decisión todavía no está tomada.
La Casa Blanca analiza medidas para contener el precio del diésel en Estados Unidos, entre ellas una posible suspensión temporal de los impuestos federales al combustible, de acuerdo con información publicada por Bloomberg.
Las deliberaciones incluyen también retirar restricciones a la venta de diésel teñido de rojo, un combustible normalmente destinado a actividades fuera de carretera. Las autoridades todavía discuten las alternativas y no existe una decisión definitiva sobre cuál medida se aplicará.
Entre los funcionarios involucrados en las conversaciones está el vicepresidente JD Vance, quien, según Bloomberg, ha pedido tomar alguna medida para contener el aumento del precio del diésel y ha preguntado cuáles son las alternativas disponibles.
La participación de Vance no significa que haya anunciado una suspensión del impuesto. La información disponible apunta a que forma parte de las discusiones internas de la administración.
El precio del diésel en Estados Unidos se encuentra en niveles históricamente elevados, lo que ha incrementado los costos para transportistas, agricultores y otras actividades que dependen del combustible.
Entre las alternativas que se han discutido está suspender temporalmente el impuesto federal, mientras que otra posibilidad consiste en permitir un mayor uso del diésel rojo para enfrentar las dificultades de suministro.
Actualmente, el impuesto federal ordinario contempla 24.3 centavos de dólar por galón de diésel, además de 0.1 centavos destinados al fondo para atender filtraciones de tanques subterráneos, para un total de 24.4 centavos por galón. Así lo establece el Servicio de Impuestos Internos (IRS).
El IRS establece que el diésel teñido puede quedar exento del impuesto federal cuando se destina a usos no gravados y cumple con los requisitos establecidos por las autoridades fiscales.
La posibilidad que analiza la administración consistiría en ampliar temporalmente su utilización para atender la presión sobre el suministro de combustible.
La administración estadounidense ha enfrentado presiones para limitar las exportaciones de diésel y aumentar la disponibilidad dentro del país.
Sin embargo, la Casa Blanca ha indicado que no estaba considerando un veto a las exportaciones ni restricciones a las mismas en ese momento, mientras funcionarios del gobierno analizaban otras herramientas para reducir los precios.
El secretario de Energía, Chris Wright, ha trabajado con empresas refinadoras en alternativas que permitan aumentar el suministro interno sin recurrir necesariamente a una prohibición de exportaciones.
De acuerdo con el dato oficial más reciente de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), enfrentan altos precios: