El canciller alemán Friedrich Merz reconoció como un “desastre” el resultado obtenido por su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), en las elecciones regionales celebradas este domingo en Alemania, pero descartó dar un paso atrás y aseguró que continuará al frente del Gobierno.
De acuerdo con los sondeos a pie de urna, la CDU registró fuertes pérdidas en las dos elecciones regionales celebradas este domingo. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la formación de centroderecha liderada por Merz obtendría apenas 5.5 por ciento de los votos.
De confirmarse este resultado, sería el peor desempeño de la CDU en ese estado desde la Segunda Guerra Mundial.
En Berlín, los sondeos a pie de urna de la radiotelevisión pública ARD situaron a la CDU en el segundo lugar, con 20 por ciento de los votos, por detrás de La Izquierda, que habría obtenido 24.5 por ciento.
Los comicios también estuvieron marcados por el avance de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales, dos semanas después de que el partido obtuviera un resultado elevado en Sajonia-Anhalt.
Tras conocerse los sondeos, Merz afirmó que pretende continuar como líder de la CDU y canciller de Alemania hasta el final de su mandato.
“Las reformas tienen que llegar”, declaró el canciller, quien agregó: “Asumo esta responsabilidad porque quiero hacer avanzar a nuestro país”.
El resultado electoral ocurre en un contexto de presión interna sobre el liderazgo de Merz. Según la información proporcionada, durante las últimas dos semanas surgieron peticiones dentro de su propio partido para sustituirlo, aunque ninguno de sus principales aliados había exigido públicamente su dimisión.
Además, Merz canceló un viaje previsto a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, antes de enfrentar el periodo posterior a las elecciones.