La aplicación de citas Grindr acordó pagar 26 millones de libras esterlinas, equivalentes a unos 35.1 millones de dólares, para poner fin a una demanda colectiva presentada en el Reino Unido por miles de usuarios que acusaron a la plataforma de filtrar información personal altamente sensible a empresas de publicidad.
El caso está relacionado con prácticas de manejo de datos que se remontan a antes de 2020 y que, según los demandantes, incluyeron información relacionada con el estado serológico respecto al VIH, además de otros datos personales utilizados con fines comerciales.
La demanda fue presentada ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales y representa a alrededor de 12 mil usuarios de Grindr. El despacho británico Austen Hays señaló que entre los datos presuntamente compartidos también pudieron encontrarse información sobre la fecha de la última prueba de VIH y el uso de PrEP, un medicamento utilizado para prevenir la infección por VIH.
El acuerdo establece que Grindr realizará dos pagos de 13 millones de libras esterlinas cada uno.
El primero deberá efectuarse antes del 31 de diciembre de 2026, mientras que el segundo tendrá que ser cubierto antes del 31 de marzo de 2027. En total, la cantidad asciende a 26 millones de libras, unos 35.1 millones de dólares.
Si el monto se distribuye de manera equitativa entre los aproximadamente 12 mil demandantes, cada usuario recibiría en promedio alrededor de 2 mil 167 libras esterlinas, aunque la cantidad individual dependerá de los términos definitivos del acuerdo.
La compañía dejó claro que el acuerdo no representa una admisión de responsabilidad ni implica una determinación judicial de que haya cometido las conductas denunciadas.
Grindr sostiene que disputa las acusaciones, aunque reconoció el impacto que las prácticas anteriores a 2020 tuvieron en algunos usuarios y la pérdida de confianza expresada durante el proceso.
En ese periodo, la aplicación era propiedad y estaba bajo el control del conglomerado chino Beijing Kunlun Tech. Grindr fue vendida en 2020 a nuevos propietarios estadounidenses.
El caso no es el primero relacionado con la privacidad de los usuarios de Grindr. En 2018, la compañía anunció que dejaría de compartir el estado serológico respecto al VIH con empresas externas, después de investigaciones que detectaron el intercambio de información con compañías que prestaban servicios de análisis.
La controversia volvió a poner bajo la lupa el manejo de datos sensibles de salud y orientación sexual dentro de las plataformas digitales, particularmente cuando esa información puede ser utilizada para segmentar publicidad.
Grindr asegura que desde 2020 reformó su programa de privacidad y que actualmente mantiene un enfoque en la transparencia, el control de los usuarios y el manejo responsable de sus datos.