Las recientes elecciones presidenciales en Colombia podrían confirmar una tendencia que se ha venido observando en diversos países de América Latina: el fortalecimiento de los partidos y movimientos de derecha como respuesta al desgaste de los gobiernos de izquierda, señaló la internacionalista Cecilia Mendoza.
En entrevista para XEU Noticias, la especialista explicó que, aunque aún se espera la conclusión del escrutinio oficial, la diferencia entre los principales contendientes permite anticipar un cambio político en el país sudamericano.
"Lo que estamos observando es un síntoma que en América Latina estamos viviendo desde hace ya un par de años: el regreso de las derechas políticas en la región", afirmó.
Mendoza indicó que el actual presidente colombiano, Gustavo Petro, ha expresado dudas sobre el proceso electoral e incluso ha señalado presuntas injerencias extranjeras, sin embargo, las autoridades electorales continúan con la revisión total de los votos emitidos para confirmar los resultados.
La internacionalista consideró que el resultado electoral en Colombia responde principalmente a un voto de castigo contra los gobiernos de izquierda, derivado de la inconformidad ciudadana en temas como seguridad y desarrollo económico.
"La mayoría de la población está votando como una forma de castigo en contra de las izquierdas debido a la falta de resultados en temas de seguridad y en temas de economía", explicó.
Añadió que este fenómeno no es exclusivo de Colombia, sino que se ha repetido en distintos países de la región, donde los electores buscan alternativas políticas ante la percepción de que las promesas realizadas por los gobiernos progresistas no se han concretado.
Cecilia Mendoza destacó que tanto los partidos de izquierda como los de derecha recurren frecuentemente a discursos populistas para captar el respaldo ciudadano.
Explicó que estas estrategias suelen aprovechar las debilidades del adversario político para ofrecer soluciones rápidas a problemas complejos como la inseguridad, la inflación o el bajo crecimiento económico.
"Este discurso tanto de izquierda como de derecha puede ser utilizado y se llama populismo. Se aprovechan las debilidades del sistema ideológico contrario para convencer a una ciudadanía que está decepcionada porque muchas promesas no se han cumplido", señaló.
La especialista indicó que el avance de las fuerzas conservadoras en América Latina es un fenómeno que sigue de cerca la comunidad académica y los analistas políticos, ya que refleja un cambio en las prioridades del electorado.
Según explicó, la demanda de mejores condiciones de seguridad y una mayor estabilidad económica se ha convertido en uno de los principales factores que influyen en la decisión de los votantes.
"Lo que estamos observando es una profunda desilusión. Hay una ciudadanía que busca respuestas frente a problemas que siguen presentes y que considera que los gobiernos actuales no han logrado resolver", comentó.
Mendoza concluyó que el caso colombiano podría consolidar una nueva etapa política en la región, marcada por una alternancia de poder impulsada por el descontento social y la búsqueda de resultados concretos en temas que preocupan a millones de ciudadanos.