El estado de Alberta en Canadá votará el 19 de octubre su independencia y podría unirse, en su caso a los Estados Unidos, a partir del resultado de dicho referéndum. Requiere superar el 50% de los votos para ser independiente.
Hasta el momento, ninguna autiridad relevante ha surgido en la escena política estadounidense con el objetivo de persuadir u obligar a los canadienses a unirse a Estados Unidos.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha manifestado que Estados Unidos debe respetar la soberanía de su país.
Mientras que informaciones aseguran que funcionarios del gobierno de Donald Trump se han reunido con separatistas de Alberta para hablar de la posible independencia de esta provincia canadiense rica en petróleo, lo cual no se ha comprobado.
El pasado 4 de mayo, el movimiento separatista de la provincia canadiense de Alberta entregó a las autoridades más de 300 mil firmas para forzar la celebración del referendo de independencia.
Cabe destacar que la cifra supera ampliamente las 17 mil firmas solicitadas para que la provincia considere la convocatoria de una consulta.
El responsable de la organización independentista Stay Free Alberta, Mitch Sylvestre, entregó dichas firmas a la oficina de Elections Alberta, en Edmonton.
Mientras que la jefa de Gobierno de Alberta, Danielle Smith, informó que tras el referéndum, los habitantes de Alberta podrían votar sobre la separación en octubre próximo.
En tanto que existe un grupo de los pueblos originarios de Alberta, el cual presentó un recurso ante los tribunales de la provincia para oponerse a la celebración del referendo en mención, al considerar que la eventual separación violaría derechos establecidos en tratados entre los indígenas y la corona británica para la constitución del país.