El expresidente iraní Mahmoud Ahmadinejad murió el sábado en Teherán durante un ataque atribuido a fuerzas de Estados Unidos e Israel, informó la Agencia de Noticias Laborales de Irán (ILNA).
De acuerdo con el reporte, Ahmadinejad —quien también formaba parte del Consejo de Discernimiento de Conveniencia de Irán— fue atacado en su residencia ubicada al este de la capital iraní. En el operativo también habrían muerto algunos de sus guardaespaldas. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han ofrecido un balance oficial detallado ni precisado el tipo de armamento utilizado.
El ataque ocurre en el contexto de una fuerte escalada militar registrada este fin de semana, luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran una serie de ofensivas coordinadas contra objetivos estratégicos en territorio iraní, bajo el argumento de frenar el avance del programa nuclear de Teherán y debilitar su capacidad militar regional. Fuentes internacionales señalan que los bombardeos se dirigieron principalmente contra instalaciones militares, centros de investigación y supuestos puntos de operación de la Guardia Revolucionaria.
La ofensiva ha provocado una reacción inmediata del gobierno iraní, que calificó los ataques como una “agresión directa” y advirtió que responderá “de manera proporcional”. En paralelo, la comunidad internacional ha expresado preocupación por el riesgo de que el conflicto derive en una confrontación regional de mayor escala, con posibles repercusiones en Medio Oriente y en los mercados energéticos globales.
Mahmoud Ahmadinejad gobernó Irán entre 2005 y 2013, periodo marcado por una política exterior confrontativa, fuertes tensiones con Occidente y un endurecimiento de las sanciones internacionales contra su país. Su muerte representa un golpe simbólico para el liderazgo político iraní en medio de uno de los momentos más críticos de seguridad en las últimas décadas.
