El gobierno de Estados Unidos anunció una ayuda humanitaria adicional de 6 millones de dólares para el “pueblo cubano”, después de los 3 millones que envió en enero pasado. La ayuda será distribuida por Cáritas a través de las iglesias católicas del país.
Detalló que la ayuda está destinada principalmente a aquellos que viven en la región oriental de Cuba, que fue azotada por el huracán Melissa a finales del año pasado: Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. Considerada una zona de gran importancia histórica, cultural y económica.
Cuba afronta una severa escasez de combustible debido a la interrupción del suministro venezolano y las sanciones estadounidenses.
El gobierno ha adoptado medidas de racionamiento extremo, incluyendo apagones prolongados, restricciones al transporte motorizado y énfasis en la producción local de alimentos, en tanto que el presidente Trump mantiene su disposición al diálogo.
Ayer jueves, en un mensaje a medios nacionales e internacionales, el presidente Miguel Díaz Canel dijo que Cuba no es un Estado terrorista ni representa amenaza alguna para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Destacó que en su territorio no hay desplegadas fuerzas militares extranjeras, ni cuenta con bases de otros países, subrayando que única base militar existente es la que Estados Unidos mantiene de manera ilegal en Guantánamo, contra la voluntad expresa del pueblo cubano.