El asesinato del conductor veracruzano José Antonio de la Rosa Zárate, originario de Orizaba, generó indignación entre el sector transportista, que exigió a las autoridades esclarecer el crimen y detener a los responsables.
José Antonio de la Rosa Zárate desapareció el 21 de septiembre, cuando realizaba un traslado de carga con destino a Toluca, Estado de México. De acuerdo con la información difundida por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), su última ubicación conocida se registró en Tultepec, durante la madrugada.
Posteriormente fueron localizados los tanques de la unidad que conducía en Ecatepec, mientras que días después se confirmó que el operador había sido encontrado sin vida.
Ante el caso, la ANTAC demandó una investigación exhaustiva para determinar qué ocurrió con el trabajador veracruzano, esclarecer las circunstancias de su muerte y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables.
La organización también pidió reforzar la seguridad en las carreteras, particularmente en las rutas utilizadas por el transporte de carga en el Estado de México, ante los riesgos que enfrentan diariamente los operadores.
El caso de José Antonio de la Rosa Zárate vuelve a poner en el centro de la atención la seguridad de los trabajadores del autotransporte, quienes recorren largas distancias y permanecen expuestos a delitos como robo de unidades, extorsión, desaparición y homicidio.
El operador era originario de Orizaba, Veracruz, entidad desde la que realizó su último viaje de trabajo antes de ser reportado como desaparecido.