Los precios del petróleo repuntaban más de 1 por ciento este lunes, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una propuesta de Irán para avanzar hacia una solución al conflicto y permitir la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
La decisión elevó nuevamente la incertidumbre en los mercados sobre el suministro de crudo, debido a la importancia de esta vía marítima para el transporte internacional de petróleo. Reportes recientes han señalado que el conflicto y las restricciones al tráfico en la zona ya han afectado los flujos de crudo.
En las operaciones reportadas a las 22:02 GMT, los futuros del crudo Brent avanzaban 1.82 dólares, equivalente a 1.74 por ciento, para ubicarse en 106.14 dólares por barril.
Mientras tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos registraba un incremento de 1.14 dólares, o 1.23 por ciento, hasta los 93.55 dólares por barril.
El comportamiento de ambos referentes ocurre después de que durante la semana pasada los precios habían reaccionado a las señales de posibles negociaciones entre Washington y Teherán. El viernes, por ejemplo, el Brent y el WTI registraron descensos ante las expectativas de una posible tregua entre Estados Unidos e Irán.
Irán presentó una propuesta durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para avanzar hacia una tregua y establecer condiciones que permitieran reabrir el estrecho de Ormuz.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, señaló que la reapertura de la vía marítima dependería del cumplimiento de determinadas condiciones y sostuvo que una solución negociada era la vía para superar el conflicto.
De acuerdo con la propuesta iraní, se contemplaba una cuenta regresiva de siete días para la reapertura del estrecho, acompañada de una tregua en los combates regionales.
Trump confirmó que había rechazado la propuesta, aunque posteriormente señaló que esperaba que representantes estadounidenses mantuvieran nuevas conversaciones durante esta semana.
El estrecho de Ormuz es una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción o reducción en el flujo de embarcaciones puede generar preocupación en los mercados energéticos.
Mientras continúan las gestiones diplomáticas, los operadores mantienen la atención en la evolución del conflicto y en cualquier cambio que pueda afectar el suministro y transporte internacional de petróleo.