La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, intervino este miércoles en el caso que tiene en alerta a miles de familias del sur de Veracruz: la crisis sanitaria desatada por el incendio del pozo petrolero Krem-1, ubicado en el municipio de Las Choapas, que lleva cerca de 116 días ardiendo sin que las llamas hayan podido ser controladas por completo.
Ante la presión de los habitantes de la zona, quienes han alzado la voz para denunciar afectaciones a su salud, la mandataria instruyó a la Secretaría de Salud federal que trabaje de manera coordinada con su par en el estado para revisar la situación de fondo. No se trata de una respuesta menor: es la primera vez que el gobierno federal reconoce públicamente la denuncia ciudadana y anuncia acciones concretas al respecto.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum fue directa al referirse al caso. Sus palabras no dejaron lugar a interpretaciones:
"Vamos a pedir a Pemex que pueda emitir un comunicado y se ha avanzado mucho y atender a la población, le pedimos a la Secretaría de Salud que junto con la Secretaría de Salud de Veracruz pueda revisarse esto que denuncian los habitantes". Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
Con esa declaración, la presidenta dejó en claro que el caso ya está en el radar más alto del gobierno federal y que Pemex también tendrá que salir a dar la cara con un comunicado oficial sobre los avances en el control del siniestro.
El pozo Krem-1 entró en crisis hace aproximadamente 116 días, cuando una explosión desató un incendio que, hasta el momento, no ha sido extinguido en su totalidad. La situación es preocupante no solo por el riesgo operativo y ambiental que representa un pozo de Petróleos Mexicanos fuera de control, sino por las consecuencias directas que está teniendo sobre las personas que viven en las colonias y comunidades aledañas.
Las Choapas es una ciudad ubicada en la región más sureña de Veracruz, en la frontera con Chiapas y Tabasco, históricamente ligada a la industria petrolera. Esa cercanía con la infraestructura de Pemex, que durante décadas fue sinónimo de desarrollo económico para la región, hoy se ha convertido en una fuente de angustia para sus habitantes.
Desde semanas atrás, residentes de Las Choapas han externado su preocupación ante las autoridades locales y en redes sociales, señalando que la columna de humo que emana del pozo ha provocado problemas respiratorios, irritación en ojos y garganta, dolores de cabeza y malestar general, especialmente en niños y adultos mayores. La queja más repetida es que, pese al tiempo transcurrido, la atención médica y la información oficial han sido insuficientes.
Es precisamente ese vacío de información y atención lo que motivó a los vecinos a escalar su denuncia hasta los niveles más altos del gobierno, logrando finalmente que llegara a oídos de la presidenta Sheinbaum.
Con la instrucción presidencial sobre la mesa, el panorama apunta a que en los próximos días se concreten al menos dos acciones:
Ambas acciones son urgentes. Los 116 días transcurridos desde el inicio del siniestro representan un período demasiado largo sin que la población haya recibido respuestas claras sobre los riesgos a los que está expuesta ni sobre el horizonte de solución.
Lo que ocurrió esta semana en Las Choapas es, en buena medida, el resultado de la persistencia de una comunidad que no se rindió. Frente a semanas de silencio institucional, los vecinos mantuvieron viva su denuncia hasta conseguir que fuera escuchada en el nivel más alto. Eso dice mucho de la capacidad de organización de las comunidades veracruzanas cuando se trata de defender su salud y su entorno.
Ahora la pelota está en la cancha del gobierno federal, de la Secretaría de Salud de Veracruz y de Pemex. Las familias de Las Choapas llevan casi cuatro meses respirando el humo de un pozo que no debió haber ardido tanto tiempo. Lo mínimo que merecen es una respuesta rápida, transparente y efectiva.
XEU Noticias seguirá de cerca la evolución de este caso y cualquier pronunciamiento oficial que se derive de la instrucción presidencial.