El zócalo de Boca del Río se vistió de fiesta este martes 15 de septiembre. Desde temprana hora, familias enteras, jóvenes y adultos mayores comenzaron a llenar la explanada frente al Palacio Municipal, creando esa atmósfera inconfundible que solo existe una vez al año: la noche del Grito de Independencia. Este 2026, el municipio boqueño conmemoró el 216 aniversario del inicio de la guerra de Independencia de México con una celebración que combinó protocolo, cultura, música y pirotecnia.
Las actividades arrancaron a las ocho de la noche con un espectáculo musical y cultural preparado por las autoridades municipales. El escenario instalado frente al Palacio Municipal fue el centro de atención durante las primeras horas, donde distintos artistas se presentaron para entretener y calentar el ambiente entre la multitud que fue creciendo conforme avanzaba la noche.
No faltaron los elementos que hacen única a esta celebración en tierras veracruzanas: tacos, aguas frescas, música de mariachi y una presentación de ballet folclórico jarocho que arrancó aplausos del público. La identidad veracruzana estuvo presente en cada rincón del zócalo boqueño, recordando que las tradiciones se viven y se disfrutan, no solo se observan.
A las diez y media de la noche llegó el instante que todos esperaban. La alcaldesa de Boca del Río, MaryJosé Gamboa, inició el acto protocolario, tomó en sus manos la bandera nacional y se dirigió al balcón del Palacio Municipal. Ahí, frente a la multitud congregada en el zócalo, tocó la campana para dar inicio formal al Grito de Independencia.
En su mensaje, la presidenta municipal recordó a los héroes que hace más de dos siglos se levantaron en armas para forjar una nación libre. Entre los nombres que resonaron en esa noche de septiembre estuvieron los de figuras históricas fundamentales:
La ceremonia concluyó con las palabras que cada año unen a todo el país en un solo grito:
"¡Viva México!" MaryJosé Gamboa, alcaldesa de Boca del Río
Tras el grito, los asistentes entonaron juntos el Himno Nacional Mexicano, ese momento solemne que siempre logra erizar la piel sin importar cuántas veces se haya vivido. Fue un instante de unidad, de orgullo y de pertenencia que pocas celebraciones logran generar con tanta naturalidad.
El cierre de la noche llegó con un espectáculo de fuegos pirotécnicos que iluminó el cielo de Boca del Río. Las luces de colores estallaron sobre la explanada del zócalo arrancando gritos de emoción entre los miles de boqueños que permanecieron hasta el último momento para disfrutar cada destello. Fue, sin duda, el broche de oro de una celebración que se vivió con la intensidad que merece una fecha tan significativa para la historia de México.
El 15 de septiembre es mucho más que una fecha en el calendario. Es el recordatorio de que México nació de la valentía de hombres y mujeres que decidieron que la libertad valía más que la comodidad. Y en Boca del Río, esa lección se honró con tacos, mariachis, fuegos artificiales y el grito más sentido del año.