La extorsión se mantiene como uno de los principales retos de seguridad para el sector empresarial y la ciudadanía, con un crecimiento que a nivel nacional alcanzó su nivel más alto para un primer semestre en los últimos 11 años, alertó el presidente de Coparmex Veracruz, Adrián Maynes.
Durante una conferencia con representantes del sector empresarial e ingenieril, Maynes señaló que entre enero y junio de 2026 se contabilizaron 6 mil 562 víctimas de extorsión en México, un incremento de 9 por ciento respecto al mismo periodo de 2025. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 19 entidades registraron aumentos.
El dirigente empresarial destacó que la dimensión real del problema es mayor, debido a que aproximadamente 97 por ciento de los casos de extorsión no son denunciados.
Veracruz, entre las entidades prioritarias
Al regionalizar la problemática, Maynes explicó que Veracruz se encuentra dentro de la tendencia nacional y permanece como la quinta entidad de atención prioritaria por extorsión, posición que mantiene desde 2025.
De acuerdo con los registros citados por Coparmex, durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron en Veracruz 204 víctimas de extorsión consumada y 20 tentativas.
El comportamiento del delito en la entidad también muestra una marcada presencia de las modalidades a distancia. De las 204 extorsiones consumadas, alrededor del 70 por ciento se realizó mediante llamadas telefónicas, internet o redes sociales, mientras que el 29.4 por ciento correspondió a casos presenciales.
En las tentativas también predominó la modalidad a distancia
Las principales zonas de afectación identificadas en Veracruz son Coatzacoalcos, Veracruz y Xalapa, aunque el representante empresarial aclaró que no cuentan con un desglose específico para la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Maynes subrayó que la extorsión en Veracruz no puede considerarse un fenómeno pasajero, por lo que llamó a fortalecer la coordinación entre autoridades, empresas y ciudadanía.
Miedo, una de las principales razones para no denunciar
El presidente de Coparmex Veracruz reconoció que entre las principales razones por las que las víctimas no denuncian se encuentra el miedo a represalias contra ellas, sus familias o sus negocios.
Explicó que los casos reportados por integrantes de Coparmex han sido pocos y que, principalmente, se relacionan con llamadas telefónicas y redes sociales, sin que hasta el momento predominen los casos presenciales entre sus socios.
No obstante, insistió en la importancia de fomentar una cultura de denuncia para que las autoridades puedan dar seguimiento a los casos y generar información que permita combatir el delito.
Piden inhibidores en penales y unidades especializadas
Ante el crecimiento de las extorsiones telefónicas, Coparmex planteó la instalación y verificación constante de inhibidores de señal en los centros penitenciarios, al considerar que una parte de este tipo de delitos puede originarse desde estos espacios.
Maynes también pidió concluir la homologación de las legislaciones locales en materia de extorsión, garantizar presupuesto suficiente para las unidades especializadas y fortalecer el seguimiento de las fiscalías.
“Necesitamos instituciones capaces de responder con eficacia y una aplicación efectiva de la ley”, señaló.
El dirigente empresarial sostuvo que la seguridad está directamente relacionada con la continuidad de las empresas y con la confianza necesaria para mantener y atraer inversiones a Veracruz.
La extorsión, el único delito que aumentó
Coparmex destacó que, durante el primer semestre de 2026, la extorsión fue el delito que presentó un comportamiento al alza, mientras otros delitos registraron disminuciones.
Entre ellos se encuentran el asesinato, con una reducción de 29.6 por ciento; el homicidio doloso, 30.1 por ciento; feminicidio, 10.7 por ciento; secuestro, 25 por ciento; robo a negocio, 7 por ciento; robo a transportistas, 19.4 por ciento, y robo de vehículos, 16.9 por ciento.
Para Maynes, el comportamiento de la extorsión representa una señal de alerta para el sector productivo, debido a que afecta tanto la seguridad de las personas como la operación de las empresas y las condiciones para invertir.
El llamado de Coparmex es a que el combate a este delito pase del reconocimiento del problema a la aplicación efectiva de las herramientas legales, con coordinación institucional, recursos, unidades especializadas y mecanismos de evaluación que permitan medir resultados.