Una fuga de aguas negras que lleva casi dos meses inundando la calle Peto, en el fraccionamiento Costa de Oro mantiene en una situación insostenible a los vecinos de esa cuadra. El problema, identificado desde hace semanas por personal del CAB (Compañía de Agua de Boca del Río), aún no ha sido reparado, y los residentes aseguran que las autoridades les dan largas sin atender el fondo del asunto.
Quien levantó la voz ante XEU Noticias fue Amador González, habitante de la zona, quien vive sobre la calle Peto, muy cerca de la intersección con Prolongación Costa de Oro, a unos pasos del Hotel Fiesta Americana y del bulevar principal de la ciudad.
De acuerdo con Amador González, el problema se originó con la saturación de una cruceta ubicada a media cuadra de la calle Peto. Personal del CAB que acudió a revisar el reporte confirmó que esa pieza de la red de drenaje estaba colapsada y que su reparación era indispensable para detener la inundación que afecta no solo a esa cuadra, sino también a la esquina adyacente.
"Dijeron que había que componer una cruceta a media cuadra de Peto, que era la que estaba saturada y colapsada para poder permitir que no se estuviera llenando el drenaje de toda la cuadra".
Amador González, residente de Costa de Oro
La reparación, sin embargo, nunca llegó. Según el vecino, el trabajo requiere romper el asfalto de la vía pública, lo que implica una obra mayor que las autoridades del CAB no han querido o podido ejecutar. Como medida provisional, en algún momento enviaron un equipo Vactor pero eso no resolvió el problema de raíz.
"El problema es que eso es algo paliativo, no es reparar el problema de origen".
Amador González, vecino afectado
La situación ha generado una acumulación de reportes ciudadanos que da cuenta de la dimensión del problema. Amador González reveló que él y sus vecinos han levantado alrededor de 10 folios de queja ante las instancias correspondientes. El folio principal registrado es el 1-177-97-63, del cual se pueden derivar los demás expedientes para que las autoridades verifiquen el historial completo de denuncias.
A pesar de toda esa documentación, el vecino afirma que acude prácticamente todos los días a las oficinas del organismo operador sin obtener una respuesta concreta:
"Yo la acabo de ir al CAB, voy todos los días a quejarme y pues me dan largas excusas, pero no resuelven el problema".
Amador González, residente de calle Peto
Las aguas negras ya no se limitan a la cuadra inmediata. Amador González advierte que el escurrimiento ha avanzado hasta alcanzar casi la esquina donde se encuentra una cancha de pádel sobre el bulevar, en las inmediaciones de la Fiesta Americana. El avance de la contaminación, dice, es visible y el olor es insoportable.
El aspecto más grave del reportaje es el que tiene que ver con la salud pública. El vecino González señaló que la exposición prolongada a las aguas negras ya está generando consecuencias en la salud de quienes viven en esa cuadra.
"Ya en esta cuadra tenemos vecinos que se están enfermando porque de verdad es mucha la agua negra que sale y está contaminando toda la cuadra".
Amador González, habitante de Costa de Oro
Las aguas residuales sin tratamiento representan un riesgo sanitario real: son fuente de bacterias, virus y parásitos que pueden provocar enfermedades gastrointestinales, infecciones cutáneas y problemas respiratorios, especialmente en niños y adultos mayores. La acumulación sostenida en zonas habitacionales convierte cualquier contacto directo o indirecto, incluso el simple paso por la calle, en un riesgo para la salud.
Es importante aclarar que el problema tiene más de un frente. En un inicio, la zona también presentaba una falla relacionada con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Ese asunto ya fue atendido y resuelto por el organismo eléctrico, según confirmó el propio Amador González. Lo que permanece sin solución es exclusivamente la fuga de aguas negras, responsabilidad directa del CAP y, por extensión, del Ayuntamiento de Boca del Río.
La dirección exacta del problema se localiza en calle Peto y Prolongación Costa de Oro, en el fraccionamiento del mismo nombre De acuerdo con el vecino, prácticamente toda la cuadra se encuentra afectada.
González fue claro en su exigencia. No pide obras faraónicas ni soluciones mágicas, pide lo que técnicos del propio CAB ya diagnosticaron: reparar la cruceta colapsada. Esa es la solución que el organismo identificó desde un inicio y que, por razones que los afectados desconocen, no se ha ejecutado.
"Pediría por favor que el ayuntamiento le diera una checada a este tema que ya tiene bastante tiempo, están las quejas, están los folios, lo saben perfectamente en las oficinas y pues por favor que lo revisen porque ya son varios meses y esta fuga de aguas negras solo va a seguir creciendo".
Amador González, vecino de Costa de Oro
El llamado es directo al Ayuntamiento de Boqueño y al CAB: los expedientes existen, el diagnóstico está hecho y los vecinos llevan semanas esperando. La pregunta que queda en el aire es cuánto tiempo más tendrá que pasar para que una cuadra entera deje de vivir entre aguas negras.