Tras el paro camionero, la inseguridad en las carreteras continúa como la principal preocupación del sector transportista, por encima de los temas fiscales, afirmó Norberto Limón Ambrosius, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Veracruz.
El representante del sector explicó que, después de las mesas de negociación realizadas a nivel nacional, los transportistas esperan conocer los acuerdos alcanzados para darles seguimiento con las autoridades correspondientes en Veracruz y fortalecer la comunicación con los operadores.
En entrevista, Limón Ambrosius indicó que se llevaría a cabo una sesión extraordinaria con la dirigencia nacional de la Canacar para informar sobre los resultados de las reuniones de trabajo celebradas durante dos días. Posteriormente, los acuerdos serían compartidos con los agremiados y transportistas.
El delegado destacó que los operadores son una pieza fundamental para el funcionamiento del autotransporte, por lo que aseguró que se buscará fortalecer el diálogo con ellos tras las movilizaciones.
Norberto Limón Ambrosius sostuvo que la inseguridad encabeza las preocupaciones del sector y enumeró cuatro asuntos prioritarios: primero, los robos y la violencia en carreteras; segundo, el deterioro de la infraestructura carretera; tercero, la coordinación con las autoridades, y cuarto, las cuestiones fiscales que afectan a las empresas transportistas.
Señaló que los problemas fiscales también tienen repercusiones económicas, pues un incremento en los costos de operación puede traducirse en tarifas de transporte más elevadas y, eventualmente, impactar en los precios de productos y servicios que consume la población.
“Nosotros somos un termómetro de la inflación”, expresó al explicar que el autotransporte participa en el traslado de mercancías, alimentos, combustibles, ropa y otros productos de consumo cotidiano.
El representante de la Canacar subrayó que el robo de mercancías no solamente perjudica a las empresas, sino también al patrimonio económico del país y a quienes trabajan detrás del volante.
Sobre la situación de seguridad en Veracruz, el delegado indicó que la entidad ocupa el sexto lugar nacional en robo al transporte, de acuerdo con las cifras que citó durante la entrevista. Sin embargo, consideró necesario contextualizar este indicador debido al elevado volumen de mercancías que circulan por el estado.
Explicó que Veracruz registra un importante movimiento de carga por su actividad portuaria, industrial y agropecuaria. Como referencia, mencionó que por la entidad circulan entre 30 mil y 40 mil camiones diarios, además de recordar una cifra de producción agropecuaria estatal de 34 millones de toneladas correspondiente al año anterior, según los datos que refirió.
Limón Ambrosius señaló que uno de los puntos de mayor preocupación para los transportistas es la autopista Puebla-Orizaba, particularmente en el tramo de las Cumbres de Maltrata.
De acuerdo con su explicación, las condiciones geográficas y las pendientes obligan a los operadores a reducir la velocidad, situación que puede ser aprovechada por quienes cometen robos. Aclaró que, aunque la ruta conecta a Veracruz con el centro del país, los incidentes a los que hizo referencia se concentran principalmente del lado de Puebla.
También mencionó el corredor de Perote hacia la zona de Amozoc, así como los alrededores de Zacatepec y Esperanza, en territorio poblano, como áreas que requieren atención.
El delegado agregó que, según las cifras que presentó, Puebla y el Estado de México concentran conjuntamente el 52 por ciento de los robos al transporte de carga a nivel nacional.
Respecto a las acciones para combatir estos delitos, Limón Ambrosius destacó los acercamientos y las mesas de trabajo con autoridades estatales y federales, así como los convenios de colaboración con Puebla y Tlaxcala para mejorar la seguridad en los corredores de transporte.
No obstante, señaló que persisten dificultades en algunos puntos de vigilancia. Según relató, transportistas agremiados han reportado ocasiones en las que atraviesan zonas con presencia de la Guardia Nacional sin observar una intervención suficiente, mientras que algunas autoridades han argumentado limitaciones presupuestales o falta de patrullas.
Ante esta situación, consideró necesario establecer canales de comunicación más directos y mecanismos de colaboración que permitan mejorar los resultados en las carreteras.
El representante empresarial insistió en que la seguridad del transporte requiere coordinación entre los gobiernos, las cámaras empresariales y las asociaciones del sector, especialmente en las rutas que conectan el puerto de Veracruz con el centro de México.
Sobre los resultados de la movilización, el delegado informó que las negociaciones nacionales contemplaron siete mesas de trabajo, distribuidas durante dos días. Al momento de la entrevista, estaba pendiente recibir el detalle de los acuerdos para comenzar su seguimiento en la entidad.
Explicó que corresponderá a la representación estatal acercarse a las instancias federales y establecer mecanismos de trabajo con las autoridades locales.
En cuanto a la participación en el paro, indicó que la movilización no involucró a la totalidad del sector transportista y estimó que la participación representó entre 20 y 30 por ciento de lo que la Canacar representa dentro del transporte, según su valoración.
Asimismo, rechazó que los operadores hayan quedado desatendidos durante la protesta. Aseguró que empresarios y participantes se organizaron para proporcionar alimentos a aproximadamente 450 operadores durante la jornada de movilización.
Como parte del acercamiento con los trabajadores, adelantó que el sábado 31 de octubre se realizaría un encuentro para reconocer la labor de cerca de 600 operadores y agradecer su participación en las actividades del sector.
Aunque la inseguridad es la principal demanda, Limón Ambrosius señaló que los cambios y las disposiciones fiscales también requieren diálogo con las autoridades hacendarias, debido a sus efectos sobre los costos y la operación de las empresas.
Consideró que el análisis no debe limitarse al tamaño de las compañías, sino contemplar la importancia de las empresas transportistas en el movimiento de mercancías y en los ingresos relacionados con el uso de infraestructura carretera.
Finalmente, reiteró que el objetivo de la Canacar es mantener el diálogo con las autoridades y dar seguimiento a los compromisos derivados de las negociaciones nacionales.
Para el sector, sostuvo, la prioridad es reducir los robos, evitar la violencia contra los operadores y garantizar condiciones más seguras para el traslado de mercancías en Veracruz y en las carreteras que conectan al estado con el centro del país.