Transportistas cierran el acceso al Puerto de Veracruz y advierten: "no somos poquiteros"

Imagen Transportistas cierran el acceso al Puerto de Veracruz y advierten:

Por: Luis Alberto Luna Ramírez
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El gremio exige respeto, bajas en casetas y seguridad en carreteras ante la indiferencia de las autoridades

Una manifestación de transportistas de carga sacudió este día al Puerto de Veracruz, uno de los recintos portuarios más importantes del país, luego de que miembros del sector decidieran cerrar sus accesos en señal de protesta. La medida, que en un principio se planteó como una movilización pacífica, escaló hasta afectar directamente la operación portuaria ante lo que el gremio describe como falta de atención por parte de las autoridades.

Gurmecindo Hidalgo, transportista y miembro de Canacar, explicó los motivos que llevaron al sector a tomar esta decisión y aclaró que el bloqueo no fue el primer recurso, sino la respuesta ante el silencio institucional.

Una manifestación que empezó sin bloqueos

Desde el inicio, los transportistas dejaron en claro que su intención no era paralizar la ciudad. La protesta arrancó de forma pacífica, enfocada en visibilizar las condiciones que enfrentan a diario quienes mueven la mercancía en las carreteras del país. Sin embargo, al no obtener respuesta, decidieron subir la presión.

"No, es que de repente pasemos a bloquear, nos estamos manifestando de manera pacífica principalmente por los abusos, por los impuestos, por el alza en las casetas, por los crímenes que muchas veces nos ocasionan en las carreteras, crímenes que quedan impunes".

— Gurmecindo Hidalgo, transportista

El representante del gremio subrayó que las cámaras del sector no hablan en nombre propio, sino en representación de conductores y de todo el personal que opera en las rutas de carga del país, un universo de trabajadores que, aseguran, raramente recibe atención institucional.

El Puerto de Veracruz, en el centro de la protesta

El cierre del acceso al recinto portuario de Veracruz no fue casual. Los transportistas eligieron este punto estratégico precisamente porque es uno de sus principales centros de operación, donde se concentra gran parte del movimiento de carga que abastece al interior del país.

"Sí, estamos cerrando el acceso al puerto porque principalmente ahí es donde cargamos, ahí es donde tenemos mucho movimiento en el puerto de Veracruz. Sí, claro que lo estamos cerrando".

— Gurmecindo Hidalgo, transportista

El Puerto de Veracruz es la principal puerta de entrada y salida de mercancías del país, por lo que cualquier afectación en su operación tiene repercusiones que se extienden más allá del estado. La decisión de bloquearlo refleja la gravedad con la que el sector califica su situación actual.

Las demandas del sector transportista

La inconformidad del gremio no se limita a un solo problema. Los transportistas agrupan varias exigencias que llevan tiempo sin recibir solución:

  • Reducción o congelamiento de las tarifas en las casetas de cobro, que han registrado aumentos sostenidos.
  • Atención a los delitos cometidos contra transportistas en carreteras federales y locales, que en muchos casos quedan sin investigación ni sanción.
  • Revisión de la carga fiscal que recae sobre el sector, considerada desproporcionada frente a los ingresos reales de los operadores.
  • Reconocimiento institucional del peso económico y social del gremio.

Para Hidalgo, hay un problema de fondo que va más allá de números y tarifas: la percepción que tienen las autoridades sobre el tamaño e importancia del sector.

"Las autoridades están pensando que somos un gremio muy pequeño y somos uno de los gremios más grandes y gracias a nosotros llega alimento, llega calzado, llega vestido, llega todo lo que necesita una familia para poder sobrevivir".

— Gurmecindo Hidalgo, transportista

"El combustible es la sangre del país"

En uno de los momentos más contundentes de su mensaje, el vocero transportista apeló a una metáfora que resume bien el peso del sector en la economía nacional:

"El combustible es la sangre de un país y nosotros los transportistas somos el corazón que mueve esa sangre".

— Gurmecindo Hidalgo, transportista

La imagen ilustra algo que cualquier veracruzano puede entender con facilidad: sin camiones circulando, los anaqueles de los supermercados se vacían, las gasolineras se quedan sin producto y las fábricas detienen su producción. El transporte de carga no es una industria más; es la columna vertebral logística del país.

Hidalgo también puso énfasis en la figura del hombre camión, el operador independiente que trabaja con una sola unidad y que, según denunció, enfrenta injusticias cotidianas sin que nadie intervenga en su defensa.

Un rechazo explícito al trato recibido

El transportista también respondió de manera directa a declaraciones de la presidenta de México, que habrían minimizado las demandas del sector con el término "poquiteros", una expresión coloquial que implica que se trata de una queja menor o sin fundamento real.

"No somos poquiteros, como dice la presidenta. O sea, no estamos de acuerdo con el trato que se nos está dando. Deben de tratarnos con respeto".

— Gurmecindo Hidalgo, transportista

La frase condensa buena parte del malestar del gremio: no solo hablan de tarifas o de seguridad, sino de reconocimiento. Los transportistas sienten que su trabajo sostiene al país pero que socialmente y políticamente se les ignora o se les subestima.

¿Qué sigue para el sector y para Veracruz?

Por ahora, la movilización continúa activa en el Puerto de Veracruz y las demandas siguen sin una respuesta pública por parte de las autoridades. El gremio advirtió que no planea ceder si no hay interlocución real, y dejó abierta la posibilidad de escalar las medidas de presión.

La afectación al Puerto de Veracruz, punto neurálgico del comercio exterior mexicano, pone sobre la mesa una tensión que el sector lleva tiempo acumulando: la de un gremio que mueve literalmente al país pero que siente que nadie lo mueve a él cuando necesita ayuda.

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