Este sábado, las lagunas La Ilusión y El Ensueño fueron escenario de una actividad que mezcla ciencia, naturaleza y comunidad: un recorrido de avistamiento e identificación de aves, coordinado por el biólogo Jordi Tito Cobix y convocado para todos aquellos interesados en conocer de cerca la vida silvestre que habita estos cuerpos de agua veracruzanos, según informó Ceferino Vázquez Baáez, integrante del Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión y del Comité de Vigilancia Ambiental Participativa
El paseo no fue un evento cualquiera. Se realizó en plena temporada de migración de aves rapaces, uno de los fenómenos naturales más espectaculares que pueden observarse en la región, y reunió tanto a especialistas como a vecinos y entusiastas que se sumaron con genuina curiosidad por el ecosistema local.
Ceferino Vázquez Báez, integrante del Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión y del Comité de Vigilancia Ambiental Participativa, estuvo presente en el recorrido y compartió sus impresiones sobre lo vivido.
"Hoy tuvimos la fortuna de hacer un recorrido, identificando a las diferentes aves que hay en el ecosistema, liderado por el biólogo Jordi Tito Cobix".
Ceferino Vázquez Báez, Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión
Entre las aves avistadas durante el recorrido destacaron los popularmente conocidos como halconcillos, además de otras especies cuya nomenclatura científica, según reconoció el propio Vázquez Báez, resulta poco familiar para quienes no son expertos en ornitología. Sin embargo, eso no fue un obstáculo: los especialistas presentes se encargaron de identificar y explicar cada avistamiento a los asistentes.
"Por ahí vimos unos que le llaman halconcillos y otros que sinceramente su nombre son muy raros, pero quienes los identificaron son estos especialistas de aves".
Ceferino Vázquez Báez, Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión
Uno de los puntos que más resaltó Vázquez Báez es la relación directa entre el estado de conservación de las lagunas y la presencia de fauna silvestre. Para él, mantener limpios estos cuerpos de agua no es solo una cuestión estética o ambiental en abstracto: es lo que hace posible que las aves migratorias lleguen y encuentren condiciones adecuadas para descansar y alimentarse durante su trayecto.
"Por sí que se mantiene la laguna limpia y demás, eso ayuda a que las aves puedan llegar aquí".
Ceferino Vázquez Báez, Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión
Este argumento cobra especial relevancia en el contexto de la migración otoñal de rapaces, un período en el que miles de aves atraviesan el estado de Veracruz en su camino hacia el sur del continente. Las lagunas bien conservadas funcionan como refugios naturales en esa ruta, lo que las convierte en sitios de alto valor ecológico y también turístico.
El potencial ornitológico de estas lagunas no es novedad para quienes llevan tiempo trabajando en su estudio. El biólogo Arturo, vecino y estudioso de la zona que ha realizado múltiples recorridos de forma sistemática, tiene hasta el momento un registro de nada menos que 60 especies migratorias identificadas en este ecosistema, un dato que habla por sí solo sobre la riqueza natural del lugar.
Esa cifra posiciona a las lagunas La Ilusión y El Ensueño como un punto de referencia para el avistamiento de aves en Veracruz, tanto para investigadores como para aficionados al birdwatching, una práctica que en los últimos años ha ganado enorme popularidad en México y el mundo.
Lo que ocurrió este sábado no fue un evento aislado. Detrás hay un proceso de organización comunitaria que poco a poco ha ido sumando actores: biólogos, vecinos, comunicadores y entusiastas de la naturaleza que comparten el interés por proteger y dar a conocer este ecosistema.
"Hay interés, no nada más de aquí de la comunidad, hay muchos actores que se están integrando".
Ceferino Vázquez Báez, Comité Organizador de las Lagunas del Ensueño e Ilusión
La visibilidad que han ganado las lagunas a través de la cobertura periodística también fue reconocida por Vázquez Báez como un factor que ha contribuido a este proceso de integración. La difusión, dijo, ha sido determinante para que más personas se enteren, se interesen y decidan participar.
El avistamiento de aves es, en muchos sentidos, una de las formas más accesibles de conectar con la naturaleza. No requiere equipo sofisticado, se puede practicar a cualquier edad y, sobre todo, genera en quienes lo hacen una conciencia ambiental que difícilmente se logra de otra manera. Ver con tus propios ojos cómo un halconcillo surca el cielo sobre una laguna veracruzana es una experiencia que transforma.
Actividades como la realizada este sábado en las lagunas La Ilusión y El Ensueño son exactamente el tipo de iniciativas que pueden convertir a estos sitios en destinos de ecoturismo consolidados, generando beneficios tanto para la comunidad local como para la preservación del ecosistema a largo plazo.
Por ahora, queda claro que las lagunas tienen mucho que mostrar, y que hay personas comprometidas con hacerlo posible.