Cada sábado a las 10 de la mañana, la sede de Cruz Roja Delegación Veracruz, ubicada sobre la avenida Díaz Mirón, abre sus puertas para algo que muchas personas no esperan encontrar ahí: un espacio seguro para hablar de salud mental. Sin cita, sin costo y sin requisitos. Solo llegas, te registras con tu nombre y tomas asiento.
Lo que comenzó como una iniciativa modesta hace año y medio —con grupos de entre 40 y 50 personas los primeros fines de semana— se ha convertido en uno de los programas de bienestar más sólidos y concurridos del estado. Lucila Ale de Ficachi, coordinadora de programas sociales de Cruz Roja Veracruz, compartió con XEU Noticias los números que respaldan ese crecimiento.
Desde que el programa arrancó en febrero de 2025 y hasta hace apenas dos semanas, las cifras acumuladas son contundentes:
La sala de la delegación, conocida como la sala Remes, ya alcanza su capacidad máxima cada semana. Según Ale de Ficachi, actualmente reciben entre 90 y 110 personas por sesión. "Llegamos al tope de la sala", reconoció.
Uno de los indicadores más reveladores del impacto real del programa no está en ninguna estadística: está en cómo crece su comunidad. Son los propios asistentes quienes invitan a familiares, amigos y vecinos. Hay personas que llevan meses yendo con regularidad, y cada sábado aparecen caras nuevas que se enteraron de boca en boca.
"Hay personas que la ves y que han venido frecuentemente… y personas nuevas. Siempre se van sumando, van oyendo o van invitando los mismos que vienen a otros".
Lucila Ale de Ficachi, coordinadora de programas sociales de Cruz Roja Veracruz
Ese mismo fenómeno se refleja en los ponentes. Algunos especialistas han regresado en múltiples ocasiones porque, simplemente, quieren seguir aportando. El psicólogo que participó en la sesión más reciente, por ejemplo, ya acumula cuatro visitas al programa.
El objetivo del programa va más allá de dar información. La meta, según su coordinadora, es que cada persona que asiste salga con herramientas concretas y, sobre todo, con una nueva forma de ver su propio bienestar emocional.
"Han visto un cambio en ellos, que eso es lo que busca el programa. Que haya ese cambio, que se lleven herramientas, que empiecen a notar y a darse cuenta de la importancia de la salud mental. Ya empiezan a darse cuenta que la salud mental debe de estar en la canasta básica".
Lucila Ale de Ficachi, coordinadora de programas sociales de Cruz Roja Veracruz
Esa frase —la salud mental en la canasta básica— resume bien el espíritu del programa: normalizar la atención emocional, quitarle el estigma y ponerla al alcance de cualquier persona, sin importar su situación económica.
El calendario de temas para las sesiones restantes del mes está pensado para conectar con realidades cotidianas que muchos veracruzanos viven en casa:
La coordinadora hizo un llamado especial a los abuelos, reconociendo que muchas familias veracruzanas dependen de ellos para la crianza diaria.
"Ya educaron a sus hijos, pero a veces estas generaciones nuevas necesitan otro tipo de herramientas".
Lucila Ale de Ficachi, coordinadora de programas sociales de Cruz Roja Veracruz
Las pláticas sabatinas son solo la puerta de entrada. Quienes sienten que necesitan un acompañamiento más personalizado pueden solicitar consultas psicológicas individuales directamente en la delegación. Además, próximamente se abrirán tres nuevos talleres, entre ellos uno con una nutrióloga enfocado en la relación entre la diabetes y las emociones, un vínculo que la medicina integrativa lleva años estudiando y que resulta especialmente relevante en una entidad donde la diabetes es uno de los principales problemas de salud pública.
Los detalles de esos talleres se anuncian cada sábado durante las sesiones, por lo que asistir también es la mejor forma de estar al tanto de lo que viene.
El acceso no puede ser más sencillo. No hace falta llamar, no hay que apartar lugar ni llenar formularios. Solo presentarse en la Cruz Roja Delegación Veracruz, sobre avenida Díaz Mirón, antes de las 10 de la mañana los sábados —llegar unos minutos antes es una muestra de respeto al ponente—, dar el nombre en el registro y tomar asiento. Todo completamente gratuito.
En un contexto en el que los servicios de salud mental siguen siendo inaccesibles para una gran parte de la población por sus costos, este programa representa una alternativa real, sostenida y con resultados comprobables. Más de 4,600 personas en Veracruz ya lo saben.