¿Qué pasó con el pebetero olímpico México 68 que estaba en el Palacio Municipal de Veracruz?

Imagen ¿Qué pasó con el pebetero olímpico México 68 que estaba en el Palacio Municipal de Veracruz?

Por: José de Aquino
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El espacio donde durante años se exhibió uno de los pebeteros de los Juegos Olímpicos México 68, en los bajos del Palacio Municipal de Veracruz, frente al zócalo, actualmente se encuentra vacío. El pebetero que por años estuvo ahí exhibido.

La razón es que esta pieza histórica fue retirada de ese sitio y trasladada al Museo de la Ciudad de Veracruz, donde actualmente permanece en exhibición, explicó el investigador Ricardo Cañas Montalvo.

Dos pebeteros, una misma fecha histórica

Ambas piezas tienen algo en común: las dos fueron encendidas el 6 de octubre de 1968, durante el paso de la llama olímpica por Veracruz, en su recorrido hacia la Ciudad de México donde se celebrarían los juegos días después. Sin embargo, el contexto de cada encendido fue distinto.

El primero se encendió por la mañana en el entonces Estadio Veracruz, el mismo que años después el mundo deportivo conocería como estadio Luis "Pirata" Fuente. Hoy esa pieza se encuentra en una esquina de las calles 16 de Septiembre y Abasolo, en la esquina del Parque Fernando Pasos Sosa. Su importancia histórica va más allá de lo local: fue el primer pebetero en encenderse en tierra firme del continente americano durante aquel recorrido olímpico, lo que le da un valor simbólico que pocas ciudades del mundo pueden reclamar.

El segundo pebetero corrió otra suerte. También encendido el 6 de octubre, pero ya entrada la noche, tuvo como escenario los bajos del Palacio Municipal de Veracruz, bajo su torre, frente al Zócalo. Según detalla Cañas Montalvo, quien prendió la llama en esa ocasión fue la actriz griega María Mucho Liu, y el fuego permaneció encendido toda la noche hasta la madrugada del 7 de octubre, cuando la llama olímpica retomó su camino hacia la capital del país.

Una pieza más pequeña, pero igual de valiosa

Este segundo pebetero es de menor tamaño que el que se conserva cerca del Parque Fernando Pasos Sosa, pero eso no le resta importancia histórica. Durante años estuvo exhibido en el mismo lugar donde ardió aquella noche de octubre del 68, en los bajos del Palacio Municipal, visible para cualquier veracruzano o turista que caminara por el centro histórico.

El traslado al Museo de la Ciudad de Veracruz explica ese vacío que hoy llama la atención a quienes recuerdan haber visto ahí la pieza. La reliquia olímpica no se perdió ni fue abandonada: está resguardada y forma parte de la exhibición permanente del museo, donde puede apreciarse en contexto con la historia del puerto.

El debate sobre dónde debería estar cada pieza

Sin embargo, para el investigador Ricardo Cañas Montalvo el asunto no cierra del todo con satisfacción. Desde su perspectiva, la ubicación actual de ambos pebeteros no respeta plenamente la historia de cada uno.

El pebetero que fue encendido primero, el del antiguo Estadio Veracruz, sí debería permanecer donde está actualmente, pues su resguardo cerca del Parque Fernando Pasos Sosa le da continuidad a su presencia en el espacio público. El punto de desacuerdo está en el segundo: para Cañas Montalvo, el pebetero que ardió aquella noche bajo la torre del Palacio Municipal tendría que haberse conservado en ese mismo inmueble, el lugar exacto donde ocurrió el hecho histórico que le da razón de ser.

Una historia que muchos veracruzanos desconocen

La historia de estos dos pebeteros es de esas joyas del patrimonio local que pasan desapercibidas para la mayoría. Pocos saben que Veracruz fue el primer punto en tierra firme americana donde ardió la llama olímpica de México 68, uno de los juegos más recordados e icónicos en la historia del deporte mundial.

Saber dónde están hoy estas piezas, qué significan y por qué importa su ubicación es parte de reconocer la historia propia. El pebetero que estuvo frente al Zócalo no desapareció: está en el Museo de la Ciudad de Veracruz, esperando ser visto con los ojos que merece una pieza que fue testigo de un momento único en la historia olímpica del continente.

  • El primer pebetero se encendió el 6 de octubre de 1968 en el Estadio Veracruz (hoy estadio Luis "Pirata" Fuente).
  • Fue el primero en encenderse en tierra firme de América durante el recorrido de la llama olímpica.
  • El segundo pebetero ardió esa misma noche en los bajos del Palacio Municipal, encendido por la actriz griega María Mucho Liu.
  • Permaneció encendido hasta la madrugada del 7 de octubre de 1968.
  • Este segundo pebetero fue trasladado al Museo de la Ciudad de Veracruz, donde actualmente está en exhibición.
  • El investigador Ricardo Cañas Montalvo considera que debió haberse conservado en el Palacio Municipal.
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