Bomberos Veracruz forman a más de 100 niños en protección civil este verano

Imagen Bomberos Veracruz forman a más de 100 niños en protección civil este verano

Por: Luis Alberto Luna Ramírez
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  • El H. Ayuntamiento de Veracruz transforma las vacaciones de verano en una experiencia de prevención y protección civil para niños de 8 a 17 años

La estación de bomberos del puerto de Veracruz, ubicada en la esquina de las calles Rayón y Zaragoza, vive desde hace dos semanas una transformación poco habitual: entre escaleras, llantas y conos naranjas, más de 120 niños y adolescentes aprenden a responder ante emergencias, a prevenir incendios y a actuar con calma cuando más se necesita. Todo esto, mientras se divierten durante las vacaciones de verano.

Se trata de la Escuelita de Bomberos 2026, una iniciativa impulsada por el H. Ayuntamiento de Veracruz bajo el liderazgo de la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo, y operada directamente por elementos del Cuerpo de Bomberos de Veracruz a través de la Dirección de Protección Civil Municipal, que encabeza Guadalupe Tapia. El curso arrancó el lunes 20 de julio y tiene como fecha de clausura el viernes 7 de agosto.

Tres grupos, una misma misión: aprender a protegerse

Para garantizar que el aprendizaje sea adecuado a cada etapa del desarrollo, los participantes fueron organizados en tres grupos según su edad, que van desde los 8 hasta los 17 años. Esta distribución permite que los más pequeños trabajen en actividades dentro de las instalaciones, sentados en mesas y sillas habilitadas especialmente para ellos, mientras que los adolescentes realizan entrenamiento físico en el exterior de la estación, bajo la dirección de bomberos capacitados.

La imagen que se vivió este viernes en la estación es difícil de ignorar: decenas de jóvenes veracruzanos en plena acción, sudando bajo el sol de julio, aprendiendo con el cuerpo y no solo con la cabeza. Nada de salones aburridos ni clases teóricas sin fin. Aquí la lección se aprende moviéndose, trepando escaleras y resolviendo simulacros.

Lo que estos "bomberitos" ya saben hacer

Al concluir el curso, los participantes habrán adquirido conocimientos y habilidades concretas en cuatro grandes áreas de la protección civil:

  • Primeros auxilios: técnicas básicas de atención en situaciones de emergencia que cualquier persona, independientemente de su edad, debería dominar.
  • Prevención de incendios: cómo identificar posibles riesgos dentro del hogar y qué pasos seguir si se presenta un siniestro.
  • Seguridad en playas: un tema especialmente relevante para los veracruzanos, dado que la ciudad vive de cara al mar y los accidentes acuáticos son una realidad presente en el puerto.
  • Protección civil en general: gestión de riesgos, respuesta ante desastres naturales y otros aspectos fundamentales para saber reaccionar en situaciones críticas.

No es poca cosa. En apenas tres semanas, estos niños y adolescentes habrán recibido una formación que muchos adultos nunca han tenido la oportunidad de tomar.

Cultura de prevención desde la infancia: la apuesta del municipio

El objetivo detrás de esta escuelita va más allá del entretenimiento vacacional. La Dirección de Protección Civil de Veracruz apunta a sembrar desde temprana edad una cultura de la prevención que, con el tiempo, se traduzca en comunidades más seguras y ciudadanos mejor preparados para enfrentar emergencias.

En una ciudad como Veracruz, que convive cotidianamente con riesgos propios de su geografía —desde frentes fríos y lluvias intensas hasta la presencia constante del mar— esta clase de formación tiene un valor que va mucho más allá del verano. Un niño que hoy aprende a identificar una salida de emergencia o a aplicar una maniobra básica de primeros auxilios puede, mañana, marcar la diferencia en una situación crítica.

Vale la pena recordar que iniciativas de este tipo no son exclusivas de Veracruz, pero sí resultan menos comunes de lo que deberían ser en México. Que el ayuntamiento porteño haya apostado por este tipo de programas durante las vacaciones de verano, cuando los niños tienen tiempo libre y disposición para aprender, es una decisión que merece reconocimiento.

La recta final de una experiencia que deja huella

Con apenas unos días por delante antes de la clausura del viernes 7 de agosto, los más de 120 participantes de la Escuelita de Bomberos 2026 se encuentran en la etapa más intensa de su entrenamiento. Los bomberos encargados de su formación han convertido cada clase en una experiencia práctica, aprovechando el propio equipamiento de la estación como herramienta pedagógica.

Llantas para desarrollar agilidad y fuerza, escaleras para trabajar la coordinación y la confianza, conos para trazar rutas de evacuación: la estación entera se convirtió en un aula a cielo abierto donde aprender tiene sabor a aventura.

Para las familias veracruzanas que inscribieron a sus hijos, el balance hasta ahora es claro: estos niños regresan a casa cada viernes con algo más que cansancio. Regresan con herramientas reales para cuidarse y cuidar a quienes los rodean. Y eso, en el fondo, es exactamente lo que una escuelita de bomberos debería lograr.

La Escuelita de Bomberos 2026 cierra sus puertas el 7 de agosto, pero lo que aprendieron estos 120 pequeños "bomberitos" veracruzanos tiene vocación de quedarse para siempre.

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