Si caminas por las calles de Veracruz o Boca del Río este lunes y de repente notas que tu sombra desaparece, no te preocupes: no es magia ni un error de tus ojos. Es ciencia, y ocurrirá exactamente a las 12:31 horas del 27 de julio de 2026.
Ese momento protagonizará uno de los fenómenos astronómicos más llamativos que se pueden presenciar a simple vista: el paso cenital del Sol, ese instante en que el astro se coloca justo a 90 grados sobre nuestras cabezas y los objetos, literalmente, dejan de proyectar sombra.
El cenit es el punto imaginario que queda directamente arriba de cualquier lugar en la Tierra. Cuando el Sol alcanza ese punto, los rayos caen de manera completamente perpendicular al suelo, lo que elimina las sombras por completo. El resultado es ese efecto visual que parece sacado de una película: postes, personas, autos y cualquier objeto erguido se quedan sin su propia sombra durante un brevísimo instante.
Este fenómeno no ocurre en todo el planeta. Solo es posible en las regiones ubicadas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, la franja intertropical del globo. Veracruz, con su posición geográfica en el Golfo de México, entra justo dentro de esa zona privilegiada, lo que permite que sus habitantes sean testigos de este espectáculo celeste dos veces al año.
Lo que ocurrirá este lunes no es la primera vez en el año. El pasado 16 de mayo de 2026, a las 12:20 horas, Veracruz y Boca del Río ya vivieron su primer paso cenital de la temporada.
El del 27 de julio es el segundo y último paso cenital del año para esta zona. Una vez que pase, habrá que esperar hasta 2027 para volver a ver el mismo espectáculo en estas coordenadas.
Uno de los detalles más curiosos del fenómeno es su brevedad. El momento exacto en que los objetos pierden su sombra es prácticamente un instante: apenas el Sol comienza a moverse ligeramente de esa posición perfecta, la sombra empieza a reaparecer, primero casi imperceptible y luego cada vez más notoria conforme pasan los minutos.
Sin embargo, eso no significa que no se pueda documentar. Una grabación de video iniciada unos minutos antes de las 12:31 horas permitirá capturar claramente cómo la sombra se va reduciendo hasta desaparecer y luego regresa de forma gradual. Es una de esas experiencias que, vistas en cámara lenta, resultan verdaderamente impresionantes.
Para quienes quieran intentarlo, lo ideal es colocar un objeto vertical, como una botella, un palo o incluso pararse uno mismo sobre una superficie plana y bien iluminada, y filmarlo desde unos ángulos que permitan ver claramente el suelo alrededor. A las 12:31 en punto, la sombra debería desaparecer.
El fenómeno no es exclusivo del puerto. Xalapa, la capital del estado, tiene sus propias fechas y horarios, ligeramente distintos por su diferente latitud geográfica. En la capital veracruzana, el primer paso cenital ocurrió el sábado 17 de mayo de 2026 a las 12:24 horas, un día después que en el puerto.
El segundo paso cenital de Xalapa está programado para el 25 de julio de 2026 a las 12:34 horas, dos días antes que en Veracruz-Boca del Río y con tres minutos de diferencia en el horario exacto. Estas pequeñas variaciones reflejan precisamente las diferencias en la posición geográfica entre ambas ciudades.
A diferencia de los eclipses o las lluvias de meteoros, el paso cenital no exige ningún equipo especial, ni madrugar, ni salir al campo. Solo hace falta estar en la calle, bajo el sol del mediodía, y poner atención. Es un fenómeno completamente seguro de observar a simple vista porque no implica mirar directamente al Sol, sino ver cómo desaparece tu propia sombra en el suelo.
En un mundo donde los eventos astronómicos suelen requerir condiciones muy específicas o equipos costosos, el paso cenital tiene el mérito de ser uno de los pocos que cualquier persona puede presenciar sin más herramienta que su propio cuerpo parado sobre el asfalto veracruzano a las 12:31 del próximo lunes.
Así que ya saben: si este 27 de julio van a andar por las calles del puerto o de Boca del Río al mediodía, pongan el ojo en su sombra. Durante un instante, el Sol estará exactamente encima de ustedes, y el suelo quedará limpio. Es uno de esos pequeños regalos que la astronomía le da a Veracruz dos veces al año.