El crecimiento económico que plantea México para los próximos años podría enfrentar un obstáculo si no se acelera la expansión del sistema eléctrico nacional, advirtió Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Durante una entrevista, el especialista explicó que el país enfrenta dos escenarios simultáneos: un aumento constante en la demanda de electricidad y una falta de inversión suficiente en infraestructura eléctrica.
Ocampo señaló que actividades como la electromovilidad, la digitalización de empresas y el crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial requerirán cada vez más energía.
"El sistema eléctrico mexicano hoy enfrenta dos tendencias: una es el crecimiento de la demanda eléctrica, que se va a acelerar en los próximos años por la electrificación de las actividades económicas, la electromovilidad y la revolución digital", afirmó.
De acuerdo con el director de Desarrollo Económico del IMCO, la planeación energética del país contempla un crecimiento anual aproximado de 2.5 por ciento en la demanda eléctrica, aunque esta cifra podría aumentar ante los cambios tecnológicos y productivos.
El especialista indicó que uno de los principales problemas es la subinversión en infraestructura eléctrica, principalmente en redes de transmisión y distribución.
"Desde 2018 prácticamente no se ha invertido en nuevos proyectos de generación eléctrica, en capacidad de transmisión de redes eléctricas y en distribución", afirmó.
Añadió que esta situación ocurre en un momento en que el Gobierno de México plantea objetivos de crecimiento económico, como posicionar al país entre las principales economías del mundo hacia 2030.
Sin embargo, advirtió que la infraestructura actual podría convertirse en una limitante para atraer inversiones y ampliar la actividad productiva.
"El crecimiento de la infraestructura eléctrica que tenemos hoy por hoy es una restricción a las posibilidades de crecimiento económico", señaló.
Ante la pregunta sobre si el problema principal está en la generación o en la transmisión de energía, Óscar Ocampo explicó que existen dificultades en ambos rubros, aunque la transmisión representa el desafío más complejo.
El especialista consideró que aumentar la generación eléctrica es más sencillo debido a las nuevas tecnologías disponibles, como los proyectos solares y eólicos.
"Es más fácil abordar la problemática de generación eléctrica porque hoy existen tecnologías como la solar y la eólica, que son menos complicadas de desplegar", comentó.
En cambio, explicó que ampliar las redes de transmisión requiere superar mayores obstáculos, como permisos, coordinación entre municipios y estados, además de factores sociales y ambientales.
"Los proyectos de transmisión enfrentan más obstáculos desde el ángulo del desarrollo y también desde el financiero", indicó.
Añadió que este tipo de infraestructura puede requerir líneas eléctricas de decenas de kilómetros, cuya construcción depende de procesos más complejos.
Sobre las interrupciones de energía que se han registrado en municipios como Veracruz, Boca del Río, Alvarado y Medellín de Bravo, el especialistaaseveró que la solución no será inmediata.
Indicó que los proyectos de inversión anunciados podrían mejorar la situación en el mediano plazo, aunque en el corto plazo difícilmente habrá cambios importantes.
"En el corto plazo la situación difícilmente se moverá del status quo, pero en el mediano plazo tendrá que ir mejorando conforme se desarrollen los proyectos programados", dijo.
Óscar Ocampo también señaló que la política energética mexicana es uno de los temas que genera interés en Estados Unidos dentro de la relación comercial y las conversaciones relacionadas con el T-MEC.
Explicó que inversionistas estadounidenses y canadienses han señalado la necesidad de contar con mayor certeza y capacidad eléctrica para desarrollar proyectos en México.
"La política energética mexicana es uno de los temas irritantes en Washington dentro de la relación con México", afirmó.
Ante los cortes de energía que afectan a comunidades, recomendó a los usuarios reportar constantemente las fallas ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y exigir atención.
"Es exigir, levantar reportes y hacer presión para que haya una mayor capacidad de respuesta", señaló.
Explicó que los problemas eléctricos no solo tienen impacto económico, sino también social, especialmente en comunidades alejadas donde la reparación del servicio puede tardar más tiempo.
"No solamente es un problema económico, también tiene implicaciones sociales y afecta la calidad de vida de las personas", concluyó.
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