En el marco de las pláticas de Salud Mental de la Cruz Roja, el psicólogo Isaí Tamayo Domínguez comentó en entrevista para XEU sobre el tema de la adicción, y señaló que comúnmente se piensa que alguien es adicto solo por consumir alcohol o drogas, lo cual calificó como un error.
“El consumo es el síntoma, no la enfermedad”, explicó, comparándolo con una gripe: aunque desaparezcan los síntomas, la enfermedad puede seguir presente.
Detalló que la adicción está relacionada con rasgos de personalidad, principalmente con dos características fundamentales:
Obsesión (mental)
Compulsión (conductual)
Por ello, una persona puede dejar de consumir y mantenerse en abstinencia, pero eso no significa que la enfermedad haya desaparecido, sino que está controlada.
Asimismo, enfatizó que la adicción no siempre se canaliza en sustancias, sino que puede manifestarse en otras conductas como:
El especialista indicó que los rasgos adictivos pueden comenzar a notarse desde la niñez, particularmente en conductas como:
Sin embargo, aclaró que esto no significa que el menor ya sea adicto, sino que pueden existir indicadores que ameritan atención profesional.
“Es mejor prevenir que lamentar”, recomendó, sugiriendo acudir con un terapeuta especializado en niños cuando existan señales preocupantes.
También señaló que muchas veces los comportamientos infantiles son reflejo de la dinámica familiar, por lo que en algunos casos quienes necesitan mayor trabajo terapéutico son los padres y no el menor.
¿Qué hacer cuando hay un familiar con adicción?
Al abordar qué debe hacer la familia cuando enfrenta un caso de adicción, el psicólogo fue contundente:
“En una sola palabra: nada”.
Explicó que, aunque suene contradictorio, rescatar constantemente al adicto evita que enfrente las consecuencias de sus actos. Pagar deudas, sacarlo de problemas legales o justificar su conducta solo retrasa el momento en que la persona toque fondo.
“Hasta que la persona no toque fondo, no va a parar de consumir voluntariamente”, afirmó.
Indicó que permitir que enfrente las consecuencias incrementa la posibilidad de que, en algún momento, decida pedir ayuda por convicción propia.
Romper el tabú y buscar ayuda
Finalmente, Isaí Tamayo Domínguez llamó a no minimizar ni justificar el problema bajo argumentos como “sí toma, pero trabaja” o “no está en la calle”.
“No minimicemos ni justifiquemos”, enfatizó.
Recordó que existen grupos de autoayuda, centros especializados y pláticas gratuitas donde las familias pueden informarse y encontrar herramientas para afrontar la situación.
El psicólogo Isaí Tamayo Domínguez concluyó señalando que la adicción es una problemática social vigente, y que informarse puede marcar la diferencia tanto para la persona que consume como para quienes la rodean.