Pasadas las 5:00 de la tarde del martes 31 de diciembre de 2002, la gente realizaba sus compras para la cena de fin de año, pero una chispa cambio la suerte de al menos 28 familias de Veracruz.
En la avenida Hidalgo esquina Juan Soto habían puestos de venta de cohetes, en ese punto de la zona de mercados de Veracruz, aquella tarde de hace 20 años se inició un incendio.
El señor Jorge Alberto Villagómez García, vendía dulces y fue testigo de aquel acontecimiento que marcó a Veracruz para siempre.
“Se prendió un cohete y todo se siguió de largo, en la esquina estaba el acuario, más adelante estaba el Armario, mucha gente se quemó”.
El siniestro dejó un saldo de 28 personas muertas según cifras oficiales, pero la gente asegura que hubo personas que se encontraban en el lugar y jamás volvieron a ver.
”Fue una tragedia muy fea, ahí dónde está la estatua, la cruz dónde todas las personas se murieron y faltaron más, se calcinaron”.
¿A parte de la lista que hay ahí, hay personas que…?
Sí, la verdad sí, fue una tragedia muy fea por los cohetes”.
Jorge Alberto recuerda como la gente corría para salvar su vida aquel 31 de diciembre de hace dos décadas.
“Yo era vendedor, andaba vendiendo dulces, chocolates, cliclets, me percaté de que todos estaban corriendo como locos, estaban unos quemando, estuvo muy feo, la explosión estuvo en grande, cómo no recordar el 31 de diciembre”.
El incendio fue tan grande, pues recuerda que ayudó a los bomberos en las labores para sofocar las intensas llamas.
“Yo ayudé a los bomberos, estábamos jalando la manguera para echar agua en todo porque se prendieron todos los locales, todo mundo se metió a ayudar, son nuestros compañeros y andamos todos aquí en el mismo gremio del comercio del mercado y todos le entramos, todos”.
A 20 años de la tragedia, la gente cada vez se acuerda menos de aquel episodio, parte de la historia de Veracruz.
“La verdad ya a la gente se le ha olvidado, hay gente que viene y le pone una veladora, pero ya es muy raro, ya se ha perdido la nostalgia, deberían de hacerle misa porque fue el 31”.
Por su parte el director de Protección Civil de Veracruz, Alfonso García Cardona, en aquel tiempo era jefe de Bomberos en lo que fue la Administración Portuaria Integral de Veracruz (Apiver) y recuerda aquella tarde siniestra.
“Estábamos nosotros ya preparándonos para la cena de ese día cuando empezamos a escuchar todas las sirenas y nos empezamos a enterar de lo que estaba ocurriendo en el mercado”.
Enseguida salió del recinto portuario para apoyar a combatir el fuego y se dirigió a la zona cero.
“En ese momento solicité el permiso para poder salir del recinto portuario con las máquinas que teníamos ahí, el cuál fue autorizado y acudimos a coordinarnos con el aquel entonces estaba de jefe de bomberos el comandante Limón Basáñez y poder atacar el incendio del mercado”.
Alfonso recuerda aquel caos que reinó aquella tarde de martes en la zona de mercados.
“Era un caos total, había mucha gente corriendo por todos lados, teníamos nosotros que estar administrando también el agua que era un problema”.
Posteriormente llegó el Ejército Mexicano y acordonó la zona, al sitio arribaron al menos departamentos de bomberos del estado.
“Llegó gente de Bomberos de Córdoba, de Orizaba, de Xalapa, de Pemex, Bomberos Conurbados, llegaron elementos de bomberos del aeropuerto y ellos no pueden sacar las máquinas, pues llegaron para apoyar y trabajar con las máquinas de los demás departamentos de bomberos”.
En sus más de 35 años de bombero, no recuerda un incendio de tal magnitud donde varias vidas se perdieron.
En la zona cero hay una cruz con los nombres de las personas que perdieron la vida aquel 31 de diciembre, aunque hay quienes aseguran que hubo personas que no volvieron a saber de ellas y no están en la lista de personas fallecidas.
Algunas partes de acero se derritieron cuando este metal se funde a los mil grados Celsius.
En los últimos tres años ya no se ha celebrado misa en la zona en memoria de quienes ahí perdieron la vida.
Se cumplen 20 años de la tragedia, 20 años de aquel 31 de diciembre que pintó de negro a Veracruz y enlutó al menos a 28 familias.