Los desastres naturales tienen una fuerza destructible de grandes magnitudes que nadie desea que sucedan, pero ocurren.
Desde inundaciones, sismos, tsunamis, incendios forestales, la erupción de un volcán, hasta caída de asteroides.
Te has preguntado, que pasaría si cayera un meteorito en Veracruz, la investigadora del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), María Guadalupe Cordero Tercero, explica que pasaría si esto sucediera.
“Estos vienen a unas velocidades tremendas de más de 11 kilómetros por segundo, entonces llega un momento en que a cierta altura de la atmósfera, alrededor de 40 kilómetros de altura, ya sienten que están atravesando como cemento y entonces se rompen”.
En el descenso la roca a través de la atmósfera de la tierra, se va fundiendo y va perdiendo material, sin embargo produce una energía gigantesca.
“Al momento que se rompen se producen ondas de choque, ¿qué es una onda de choque? Como si al aire le dieran un empujonzote tremendo, pero tan tremendo que lleva mucha energía”.
Si el meteoroide resiste a la destrucción y se impacta en el mar, esto causaría inmediatamente.
“Si logran sobrevivir y chocan con el mar, lo primero que harían es producir un tsunami, eso depende del tamaño, sin son objetos chiquitos de un centímetro o un metro, no van a producir tsunamis, sin son objetos de kilómetros seguramente sí, pero serán megatsunamis”.
Sin embargo dependerá de lo lejos que caiga de la costa, si es a 50 kilómetros y el objeto es de alrededor de 100 metros, si produciría un tsunami, quizá no tan grande pero sí produciría un tsunami.
Además al chocar con el mar, todavía tendría que atravesar el agua y dependiendo de la energía que tenga el objeto va a poder o no llegar a tocar fondo oceánico, pero dependerá de la profundidad.
La doctora concluye que para tocar el fondo oceánico el asteroide tendría que ser de al menos 100 metros.
“Ahora sí que para producir un sismo tendría que chocar con la superficie y ahí depende de que tan profundo esté".
Antes de impactar en el mar, a su paso la onda de choque destruiría vidrios, ventanas, es decir a su paso por el aire la energía que desataría causaría un gran desastre que dejaría a muchas personas heridas.
Tomando en cuenta lo que pasaría si cae un meteoroide en el mar, qué pasaría si este objeto cayera en suelo seco, en la ciudad de Veracruz, es mejor que quede en la imaginación, pues produciría un sismo de grandes magnitudes.
A la Tierra entran miles de objetos diario, pero no todos tienen esa capacidad destructiva, la mayoría, son polvo de cometas que entran en forma de estrellas fugaces, al cual se le denomina metaoros.
"Si el meteoro es muy brillante se le cambia el nombre a bólido, pero finalmente es un meteoro, un bólido es un meteoro muy brillante".
Cuando esto sucede no se dice que entra un meteorito, sino un meteoroide o un asteroide, si logran sobrevivir a la pérdida de masa que sufren, a las fragmentaciones y otros factores, y se pueden recuperar en la tierra, a los objetos sobrevivientes se les llama meteoritos.
Pero si el meteoroide cae en suelo seco, el daño sería catastrófico y produciría un sismo de grandes magnitudes.
“Si un objeto de 100 metros toca la superficie, en primero produciría un cráter de impacto como de más de dos kilómetros o alrededor de dos kilómetros y los sismos si serían muy fuertes, más de 4.9”.
El 30 de junio de 1808 un meteoroide cayó en “Tunguska”, ciudad de Rusia, Cordero Tercero explica cuál fue el grado de destrucción que causó, el cual no se compara con lo que dejaron las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, el asteroide tiene una fuerza superior.
“Se ha calculado que la energía que liberó en estas ondas de choque fue del orden de 13 megatones, estamos hablando de mil veces la energía de una bomba atómica como las que estallaron en Hiroshima y Nagasaki”.
Al fragmentarse, la onda de choque destruyó a su paso, ventanas y derribó árboles.
“Tanto esta onda de choque tiró 2 mil 500 kilómetros cuadrados de árboles para que tengamos una idea de la magnitud de la energía que estamos hablando, entonces un objeto de 100 metros en el mar, entonces sí causa tsunami”.
El 15 de febrero de 2013 un meteoroide cayó en “Cheliábinsk”, ciudad de Rusia, el objeto fue 30 veces más brillante que el Sol, no era muy grande y produjo daños en un radio muy amplio, más de mil personas resultaron heridas.
“Sí de tan sólo un objeto tan chiquito como el de “Cheliábinsk”, era como de 19, 20 metros, produjo esa onda de choque en la atmósfera y destruyó un montón de ventanas, todas las esquilas dañaron a más de mil personas”.
Cordero Tercero, comentó que el daño va a depender de la densidad de población, si el objeto que cayó en Cheliábinsk, hubiera caído en la Ciudad de México, las personas afectadas no serían mil, sino alrededor de 10 mil por la densidad de población.