Las llamadas "deposiciones fantasma", aquellas heces que flotan o que prácticamente no dejan rastro en el inodoro, podrían ofrecer algunas pistas sobre lo que ocurre en el intestino, aunque los científicos todavía investigan qué información puede obtenerse de su forma, densidad y composición.
De acuerdo con investigaciones citadas por ScienceAlert, las heces flotantes pueden estar relacionadas con la presencia de gas atrapado, producido por los microorganismos que habitan en el intestino. En algunos casos, esto puede formar parte de un funcionamiento intestinal normal.
La relación entre el gas intestinal y la flotabilidad de las heces comenzó a estudiarse desde la década de 1970. En una investigación realizada con 33 personas sanas, nueve presentaron heces flotantes y 24 tuvieron heces que se hundían.
Los investigadores observaron que las heces que flotaban contenían una mayor cantidad de gas atrapado, particularmente metano producido en el colon. Cuando estos gases fueron eliminados, las muestras que flotaban y las que se hundían presentaron densidades similares.
Los autores concluyeron que la flotabilidad podía estar relacionada con una mayor cantidad de gas o agua en las heces.
No necesariamente. Sin embargo, algunos estudios han encontrado una asociación entre las heces flotantes y determinados trastornos intestinales.
Una investigación realizada en 2015 encontró que el 26 por ciento de los pacientes con trastornos funcionales del intestino reportó heces flotantes, frente al 3 por ciento de pacientes con otros trastornos funcionales. Entre las afecciones analizadas, el síndrome de intestino irritable mixto, caracterizado por periodos alternados de estreñimiento y diarrea, fue el único que mostró una asociación independiente con este tipo de deposiciones.
Otro estudio, publicado en 2018, encontró que cerca del 13 por ciento de personas con diabetes tipo 1 informó haber experimentado heces flotantes, frente al 5 por ciento de los participantes utilizados como grupo de control.
Además, las heces con una apariencia grasosa o aceitosa pueden flotar cuando contienen una cantidad elevada de grasa, lo que puede estar relacionado con una dificultad para absorber adecuadamente las grasas y algunas vitaminas.
Sin embargo, una deposición que flota por sí sola no significa necesariamente que exista un problema de salud.
La microbiota intestinal podría desempeñar un papel importante en la flotabilidad de las heces.
En 2022, investigadores realizaron experimentos con ratones libres de gérmenes, es decir, animales que no contaban con microbiota intestinal. Sus heces tendían a hundirse.
Posteriormente, los científicos introdujeron bacterias y otros microorganismos productores de gas en el intestino de los animales. Después de esta colonización, las heces comenzaron a flotar.
Los resultados llevaron a los investigadores a concluir que la presencia de microbiota intestinal era necesaria para que las heces de estos ratones adquirieran flotabilidad.
Los microorganismos intestinales participan en la descomposición de la fibra y producen distintos compuestos durante el proceso de fermentación. Por ello, la presencia de cierta cantidad de gas intestinal puede formar parte de un proceso normal.
Incluso, un ensayo realizado en 2021 con 20 hombres sanos encontró que quienes siguieron durante dos semanas una dieta mediterránea rica en fibra produjeron más gases después de las comidas que quienes mantuvieron una dieta occidental estándar. Los investigadores también observaron cambios en el metabolismo de los microorganismos intestinales.
Los especialistas señalan que observar las características de las deposiciones puede ayudar a identificar cambios en la salud digestiva.
La cirujana colorrectal Penelope De Lacavalerie, de Bowel Cancer Australia, recomendó prestar atención al aspecto de las heces y observar su color, forma y consistencia.
Las variaciones ocasionales, incluida la flotabilidad, no necesariamente representan un problema. Sin embargo, si las modificaciones en las deposiciones son persistentes o aparecen junto con otros síntomas, como dolor abdominal, diarrea prolongada, estreñimiento persistente, sangre en las heces o pérdida de peso sin explicación, es recomendable consultar a un profesional de la salud.
Por ahora, la evidencia científica indica que las heces que flotan y las que se hunden pueden presentarse en personas sanas. Su apariencia puede estar influida por la cantidad de agua, grasa y gas, así como por la actividad de los microorganismos intestinales.
Con información de Science Alert