Correr a baja velocidad también podría beneficiar al cerebro, revela estudio

Imagen Correr a baja velocidad también podría beneficiar al cerebro, revela estudio

Por: Alberto Álvarez Sánchez

Incluso una carrera a un ritmo muy lento podría generar beneficios para el estado de ánimo y la función cerebral, de acuerdo con una investigación realizada por científicos de la Universidad de Tsukuba, en Japón.

El estudio, publicado en la revista científica Imaging Neuroscience, encontró que correr durante apenas 10 minutos a una velocidad de entre 3 y 6 kilómetros por hora se relacionó con una mayor sensación de alerta y placer, además de una mejora en el desempeño de algunas funciones cognitivas.

Para realizar el experimento, los investigadores analizaron a 24 adultos jóvenes sanos, quienes realizaron dos sesiones: en una permanecieron sentados durante 10 minutos y en otra corrieron durante el mismo periodo en una cinta de correr.

Durante las sesiones de ejercicio, la frecuencia cardiaca promedio de los participantes se ubicó entre 104 y 107 latidos por minuto.

¿Qué ocurrió después de correr?

Al comparar ambas sesiones, los investigadores encontraron que después de los 10 minutos de carrera los participantes reportaron mejoras significativas en su estado de ánimo, entre ellas una mayor lucidez mental, sensación de alerta y placer.

Además, los participantes mostraron mejores tiempos de reacción en una prueba diseñada para evaluar atención y autocontrol.

Los investigadores también utilizaron una técnica para registrar cambios en los niveles de hemoglobina oxigenada en la superficie del cerebro. Los resultados mostraron una señal más intensa de sangre rica en oxígeno en dos áreas de la corteza prefrontal izquierda mientras los participantes realizaban las pruebas cognitivas.

Esta región cerebral está relacionada con funciones como la atención, el control de la conducta y otros procesos asociados con la función ejecutiva.

El movimiento de la cabeza, una posible explicación

Los científicos plantean que uno de los mecanismos que podrían explicar estos efectos estaría relacionado con el movimiento rítmico de la cabeza durante la carrera.

En el estudio, la aceleración de la cabeza estuvo relacionada positivamente con las sensaciones de placer reportadas después del ejercicio. Este factor explicó aproximadamente el 17 por ciento de la variación en las mejoras del estado de ánimo entre los participantes.

Sin embargo, los propios investigadores señalan que se trata de una hipótesis que requiere más estudios para determinar exactamente qué circuitos neuronales podrían estar involucrados.

Investigaciones anteriores habían encontrado que correr durante 10 minutos a una intensidad moderada también puede aumentar la actividad de la corteza prefrontal. El nuevo trabajo plantea que estos efectos podrían presentarse incluso cuando la carrera se realiza a una intensidad mucho menor.

Resultados preliminares

Los autores advierten que el estudio tiene algunas limitaciones. La investigación se realizó con un grupo reducido de participantes jóvenes y analizó únicamente los efectos inmediatos de una sesión de ejercicio.

Además, el experimento no comparó directamente correr con caminar ni evaluó los posibles efectos a largo plazo de realizar este tipo de actividad física.

Por ello, los resultados sugieren una posible relación entre correr a baja intensidad, la activación de determinadas regiones cerebrales y mejoras inmediatas en el estado de ánimo y la función ejecutiva, pero se requieren investigaciones adicionales para confirmar estos efectos.

Los investigadores señalan que correr es una forma de movimiento fundamental para los seres humanos y plantean que su relación con la actividad cerebral podría tener raíces en la evolución de nuestra especie.

La investigación fue publicada en la revista Imaging Neuroscience.

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