¿Tu cuerpo tiene un 'segundo corazón'? Esto revela estudio científico

Imagen ¿Tu cuerpo tiene un 'segundo corazón'? Esto revela estudio científico

Por: Alberto Álvarez Sánchez

Aunque las pantorrillas no son literalmente un segundo corazón, los músculos ubicados en la parte posterior de las piernas cumplen una función importante para la circulación sanguínea, especialmente al ayudar a que la sangre regrese desde las piernas hacia el corazón.

Esta información fue publicada por ScienceAlert, a partir de estudios científicos que han analizado el funcionamiento de la llamada bomba muscular de la pantorrilla y su relación con la circulación y otros indicadores de salud.

¿Cómo funciona la “bomba” de las pantorrillas?

El corazón impulsa la sangre rica en oxígeno a través de las arterias hacia todo el organismo. Cuando la sangre llega a las piernas, debe regresar al corazón por medio de las venas, pero en este recorrido debe desplazarse en contra de la gravedad.

A diferencia del corazón, las venas no cuentan con una fuerza de bombeo tan potente. Por ello, las contracciones de los músculos de las pantorrillas ayudan a comprimir las venas y a impulsar la sangre hacia arriba.

Además, las venas cuentan con pequeñas válvulas unidireccionales que ayudan a evitar que la sangre regrese hacia los pies entre una contracción y otra.

De esta manera, cada paso contribuye al retorno de la sangre hacia el corazón.

¿Qué ocurre cuando las pantorrillas no trabajan adecuadamente?

De acuerdo con la información publicada por ScienceAlert, cuando la bomba muscular de la pantorrilla funciona de manera deficiente, puede favorecerse la acumulación de sangre en las piernas y aparecer hinchazón en los tobillos, dolor o sensación de pesadez.

Uno de los estudios citados por el medio fue realizado en 2020 por investigadores de la Clínica Mayo, quienes analizaron los historiales médicos de 2 mil 728 adultos que se sometieron a pruebas vasculares.

La investigación encontró que las personas con una función deficiente de la bomba muscular de la pantorrilla presentaban una mayor mortalidad durante los años posteriores. Después de 10 años, la tasa de mortalidad fue de aproximadamente 6 por ciento entre quienes tenían una función normal, frente a cerca de 18 por ciento entre quienes presentaban una función deficiente.

Sin embargo, esto no significa que la debilidad de las pantorrillas sea directamente la causa de las muertes. Los resultados pueden estar relacionados con factores como la falta de actividad física, pérdida muscular, problemas articulares, enfermedades que afectan los nervios o los músculos y un estado general de salud más deteriorado.

Otro estudio de la Clínica Mayo, publicado en 2024 y realizado con casi 6 mil pacientes, encontró una asociación similar: cuanto menor era la cantidad de sangre bombeada por las pantorrillas durante el movimiento, mayor era el riesgo de mortalidad.

Los investigadores señalaron que estos resultados tampoco demuestran que ejercitar las pantorrillas por sí solo prolongue la vida.

Caminar ayuda a mantener activa esta función

Una de las formas más sencillas de activar la bomba muscular de las pantorrillas es caminar. También contribuyen actividades como correr, subir escaleras y levantar repetidamente los talones.

Para las personas que permanecen sentadas durante largos periodos, mover los tobillos hacia arriba y hacia abajo o levantar los talones mientras mantienen los dedos de los pies apoyados puede ayudar a activar estos músculos.

La información retomada por ScienceAlert señala que la Asociación Americana del Corazón recomienda levantarse y caminar al menos una vez por hora cuando se trabaja sentado.

La Organización Mundial de la Salud, por su parte, recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, como caminar a paso ligero, además de ejercicios para fortalecer los músculos dos o más días por semana.

Un músculo que también ha sido estudiado por sus efectos metabólicos

La importancia de mantener activas las pantorrillas no se limita a la circulación. Investigaciones también han analizado el papel del sóleo, un músculo profundo de la pantorrilla que puede trabajar durante periodos prolongados sin fatigarse.

En un estudio publicado en 2022, investigadores analizaron un movimiento conocido como “flexión de sóleo”, que consiste en mantener la parte delantera de los pies apoyada mientras se elevan y bajan repetidamente los talones.

Los investigadores observaron que las contracciones sostenidas aumentaban el consumo de energía del músculo y ayudaban al organismo a procesar la glucosa y las grasas después de comer.

Posteriormente, un pequeño estudio piloto realizado con 10 personas con prediabetes encontró que realizar este movimiento durante una prueba de tolerancia a la glucosa de dos horas redujo aproximadamente en un tercio el aumento de azúcar en sangre en comparación con permanecer sentado.

Los estudios fueron pequeños y sus resultados no significan que unos cuantos movimientos de talones sustituyan la actividad física regular ni un tratamiento médico.

¿Cuándo acudir al médico?

La hinchazón persistente de una pierna, así como dolor repentino, enrojecimiento o aumento de temperatura, no deben atribuirse simplemente a permanecer sentado.

Estos síntomas pueden estar relacionados con un coágulo sanguíneo y requieren valoración médica.

En ese sentido, mantener las piernas en movimiento puede contribuir al funcionamiento de la circulación. Las pantorrillas no son literalmente un “segundo corazón”, pero sus contracciones desempeñan un papel importante para ayudar al corazón a mantener el retorno de la sangre desde las extremidades inferiores.

 

Fuente: Science Alert / Foto: Pexels

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