Los recientes ataques con misiles de Irán contra Dubái han comenzado a afectar las cadenas logísticas internacionales, complicando la distribución de medicamentos y ayuda humanitaria en Medio Oriente y África, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con responsables de logística del organismo, el tránsito de suministros médicos ha sido interrumpido en uno de los principales centros globales de distribución, lo que ha obligado a implementar rutas alternativas por vía aérea, marítima y terrestre para abastecer regiones como Líbano, Afganistán, Sudán y Gaza.
Aunque algunas operaciones comienzan a reactivarse, la OMS alertó que los efectos del conflicto apenas comienzan a sentirse y podrían traducirse en aumentos sostenidos en los precios de fertilizantes, alimentos y productos farmacéuticos, especialmente en países de ingresos bajos y medios.
En paralelo, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que hasta 45 millones de personas adicionales podrían caer en inseguridad alimentaria si el conflicto se prolonga y los precios del petróleo se mantienen elevados, sumándose a los 318 millones que ya enfrentan esta situación a nivel mundial.
El organismo señaló que regiones como África subsahariana y Asia son las más vulnerables debido a su alta dependencia de importaciones de alimentos y energía. En países como Sudán, que importa cerca del 80% de su trigo, o Somalia, donde los precios han aumentado al menos 20%, el impacto ya comienza a reflejarse.
Autoridades internacionales alertaron que, de continuar la crisis, podrían generarse efectos similares a los registrados en 2022 con la guerra en Ucrania, cuando el encarecimiento de alimentos provocó niveles históricos de hambre a nivel global.