Un aneurisma cerebral es una dilatación o abombamiento anormal de una arteria dentro del cerebro, explicó el doctor Aníbal Fuentes, neurocirujano pediatra. Esta condición suele ser asintomática, es decir, no presenta síntomas, a menos que el aneurisma alcance un tamaño considerable o se rompa, situación que representa una emergencia neuroquirúrgica.
En entrevista para XEU, el especialista comparó el aneurisma con una llanta que cae en un hoyo y forma una “bolita”: algo similar ocurre en la pared de una arteria cerebral, la cual se debilita y se dilata por la presión de la sangre. Muchas personas pueden vivir con un aneurisma sin saberlo, hasta que ocurre su ruptura.
Entre los principales factores que pueden favorecer la formación o ruptura de un aneurisma cerebral se encuentran los antecedentes familiares, especialmente si algún pariente cercano ha sufrido un derrame cerebral causado por un aneurisma. Otro factor clave es la hipertensión arterial, ya que la presión elevada durante largos periodos daña las paredes de las arterias.
Otros factores de riesgo incluyen el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el uso de drogas, particularmente las estimulantes como la cocaína, que elevan de manera brusca la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
Cuando un aneurisma se rompe, el síntoma más común es un dolor de cabeza súbito, intenso y repentino, descrito por los pacientes como “el peor dolor de su vida”. Este puede acompañarse de náuseas, vómito, visión borrosa, sensibilidad a la luz, convulsiones e incluso pérdida del estado de conciencia.
El doctor Fuentes señaló que los aneurismas sí pueden detectarse y tratarse a tiempo, especialmente en personas con antecedentes familiares. Para ello se utilizan estudios especializados como la resonancia magnética o la angiotomografía, que permiten visualizar los vasos sanguíneos del cerebro en tres dimensiones.
El tratamiento es quirúrgico, ya sea mediante cirugía abierta (colocación de un clip o “flechaje” del aneurisma) o a través de técnicas endovasculares, en las que se introducen catéteres para sellar el aneurisma con dispositivos como coils o desviadores de flujo. Aunque son procedimientos efectivos, actualmente siguen siendo costosos.
Finalmente, el especialista recomendó a la población controlar los factores de riesgo, especialmente la presión arterial, evitar el tabaquismo, el consumo de alcohol y drogas, y acudir al médico si existen antecedentes familiares de aneurisma cerebral para realizar estudios preventivos.