Durante la temporada invernal aumentan los casos de enfermedades respiratorias, siendo el dolor de garganta uno de los síntomas más frecuentes. Sin embargo, no todos los casos tienen el mismo origen, ya que pueden ser causados por virus, bacterias o incluso por reflujo gastroesofágico, explicó el doctor Benito Navarrete, médico internista.
En entrevista para XEU, el especialista detalló que más del 90 por ciento de las infecciones respiratorias son de origen viral, mientras que un porcentaje mucho menor corresponde a infecciones bacterianas.
Entre las principales diferencias, señaló que los procesos virales suelen iniciar de manera gradual y se acompañan de otros síntomas como escurrimiento nasal, estornudos, tos, fiebre leve, dolor corporal, e incluso molestias gastrointestinales como náuseas, vómito o diarrea, especialmente en casos de influenza o COVID-19. También pueden presentarse conjuntivitis y escalofríos.
En contraste, las infecciones bacterianas, como la faringoamigdalitis estreptocócica, suelen manifestarse con dolor de garganta intenso, fiebre alta que puede superar los 39 grados, ausencia de escurrimiento nasal y, en algunos casos, inflamación de ganglios, incluso a nivel abdominal, lo que puede generar dolor que simula otros padecimientos.
Navarrete explicó que las enfermedades virales son autolimitadas, es decir, se curan solas con tratamiento sintomático como paracetamol, antihistamínicos y reposo. En casos específicos como influenza o COVID-19, existen tratamientos antivirales que deben iniciarse en las primeras 24 a 48 horas, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
Por el contrario, las infecciones bacterianas sí requieren antibióticos, generalmente en tratamientos cortos de 5 a 7 días, siendo la amoxicilina uno de los medicamentos más utilizados, siempre bajo prescripción médica.
El médico enfatizó la importancia de no automedicarse, acudir a valoración médica y mantener un estilo de vida saludable, además de contar con el esquema de vacunación completo, incluyendo influenza, COVID-19 y neumococo, especialmente en niños y adultos mayores.
Finalmente, alertó sobre la circulación de un subtipo de influenza A que ha mostrado mayor facilidad de contagio, por lo que llamó a no bajar la guardia, especialmente ante el reciente regreso a clases y el aumento de la movilidad social.