El Son Jarocho se vive, se baila y se canta en Coatepec Pueblo Mágico

Redacción
Imagen El Son Jarocho se vive, se baila y se canta en Coatepec Pueblo Mágico

Las cuerdas de las arpas, las jaranas, guitarras, el canto, y el zapateado de mujeres y hombres de todas las edades conformaron el ritmo perfecto para bailar y disfrutar de sones jarochos,   en el centro de este Pueblo Mágico, durante la mañana del domingo.

 

Es el festival “Jarochodromo” el que se vive, se baila y se canta, luego de que fue suspendido por dos años a causa de la pandemia del coronavirus, debido a que las y los organizadores y bailadores debían respetar la sana distancia y evitar aglomeraciones.

 

El latir de decenas de bailadores y bailadoras dieron vida al son jarocho -baile folclórico producto del mestizaje entre elementos españoles, indígenas y africanos-  el cual fue disfrutado por familias que se congregaron en el parque Miguel Hidalgo.

 

Uno de los organizadores e integrante del grupo Tlen Huicani, Raúl Monge informó que esta vez se realiza la cuarta edición del Jarochodromo con más de 700 participantes entre bailadores y músicos provenientes de distintos municipios de Veracruz.

 

Explicó que el Jarochodromo se realiza en el marco de las fiestas en honor a San Jerónimo, patrono del pueblo coatepecano.

 

En esta ocasión para que sonaran los tacones de los jarochos y jarochas se colocaron seis tarimas distribuidas frente al parque central.

 

Los espectadores pudieron admirar los trajes blancos de los y las jarochas; los varones con sus guayaberas y pantalones blancos, que combinaban a la perfección con el paliacate rojo, el sombrero y botines para danzar.

 

A la par, las mujeres llevaban el camisón blanco, la blusa bordada con finos hilos, el delantal negro bordado con colores, y en la cabeza llevaban la trenza en forma de diadema, las flores que enmarcaban su belleza veracruzana y sus zapatos blancos con tacón.

 

Visitantes y danzantes hicieron vibrar el centro de Coatepec cuando se unieron en una sola voz para cantar y bailar el famoso himno veracruzano “La Bamba”, y luego se siguieron con “La bruja” “El Colas” y así fueron dos horas de amar a su tierra, la que recibió la influencia de la cultura española, la africana y se combino con la indígena, para tener el mestizaje jarocho.