Hoy la Iglesia Católica festejan a Santa Clotilde, Viuda quien tuvo el inmenso honor de conseguir la conversión al catolicismo del fundador de la nación francesa, el rey Clodoveo, ya que se unió en matrimonio con él.
Tuvo tres hijos, pero uno de ellos murió a los pocos años de vida, asimismo, la santa oraba y pedía perseverantemente por la conversión de su esposo, el rey Clodoveo porque era pagano y se negaba rotundamente a acceder a la conversión cristiana.
San Gregorio de Tours señala que la reina Clotilde era admirada a causa de su gran generosidad en repartir limosnas, y por la pureza de su vida y sus largas y fervorosas oraciones. La gente también afirmaba que la santa parecía más una religiosa que una reina.
Tras la muerte de su esposo vivió como una verdadera religiosa, se retiró a Tours y allí consagró su vida a la oración y socorrer a pobres y enfermos. Cuando murió, sus dos hijos Clotario y Chidelberto llevaron su féretro hasta la tumba del rey Clodoveo.