La madre de Aranza, una niña de 7 años que murió durante un operativo de seguridad en Matamoros, Tamaulipas, exigió justicia y denunció que un helicóptero de la Guardia Estatal disparó contra su familia.
“Jamás voy a perdonar lo que le hicieron. Mi hija no merecía eso”, expresó Claudia Edith Pardo, quien también resultó herida durante los hechos.
En un testimonio sobre lo ocurrido, la mujer relató cómo su familia quedó en medio de los disparos durante el operativo, en el que perdió la vida la pequeña Aranza.
Claudia Edith señaló que desconoce cuál es la situación de los cuatro agentes que estaban en el helicóptero y que habrían participado en los hechos; cuestionó que, hasta ahora, no tenga información sobre las acciones tomadas contra los elementos involucrados.
“Quiero justicia por ella”, manifestó la madre de la menor, quien pidió que se esclarezca lo ocurrido y se determinen las responsabilidades correspondientes.
El caso ocurrió en Matamoros, Tamaulipas, y generó cuestionamientos sobre la actuación de los elementos de seguridad durante el operativo en el que murió la niña de siete años.
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El caso tuvo una actualización importante luego de que los peritajes de balística confirmaran que el proyectil que mató a Aranza procedía de un helicóptero de la Guardia Estatal.
La niña recibió un disparo en la cabeza cuando viajaba en una camioneta junto con su familia. La ojiva recuperada fue identificada como calibre 7.62.
Previamente, el fiscal de Tamaulipas, Jesús Govea, había señalado que la trayectoria del disparo apuntaba a una aeronave de la corporación, hipótesis que debía corroborarse mediante los estudios periciales.
Aunque la procedencia del proyectil quedó establecida, todavía deben determinarse las circunstancias del disparo y las responsabilidades individuales de los agentes.
La madre de Aranza reiteró su exigencia de justicia y pidió que la muerte de su hija no quede impune.