El propio gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, justificó que Antonio Valente Martínez, conocido como “El Toñín”, no haya sido detenido al señalar que se trata de un personaje muy poderoso, vinculado con el presunto robo de combustible o huachicol, en la región conocida como el Triángulo Rojo.
El caso de “El Toñín” se relaciona con la problemática del huachicol en Puebla, particularmente en municipios donde se ha registrado el robo de hidrocarburos a través de tomas clandestinas en ductos.
La declaración del mandatario estatal coloca nuevamente en el debate la situación de Antonio Valente Martínez y las acciones de las autoridades para combatir el robo de combustible en esa zona del estado.
El Triángulo Rojo es una región poblana identificada por la incidencia histórica de este delito. El robo de hidrocarburos representa un problema de seguridad por los riesgos que las tomas clandestinas implican para las comunidades y por las redes criminales que pueden operar alrededor de esta actividad.
En su conferencia, el gobernador habló de presuntas complicidades con gobernantes, socios y empresarios. También sostuvo que administraciones anteriores habrían brindado protección a personas vinculadas con el robo de hidrocarburos. No obstante, en las declaraciones recogidas por los medios consultados, no identificó por nombre a los empresarios ni presentó una lista de funcionarios supuestamente involucrados en la protección de “El Toñín”, citando incluso asesinatos de marinos e integrantes de la Guardia Nacional:
"Si a mí me gustaría tronar los dedos y ya... Se ve que no saben todo lo que hay ahí. Se ve que no conocen todas las complicidades, gobernantes, socios, cómplices, empresarios... No. Lo que pasa es que hacemos que las cosas sean tan fáciles que por eso, pues el que sigue ¿No? Creo que no saben que mataron a varios marinos y a varios integrantes de la Guardia Nacional en varios intentos. Han muerto muchas personas. Creo que no saben que murieron durante un gobierno municipal, murieron tres agentes ministeriales. ¿Ya no se acuerdan de esa balacera donde murieron tres Ministerios Públicos en Tecamachalco? Si no es falta de voluntad, es prudencia, es ser cuidadosos. Entonces, hemos hecho, lo digo con mucho respeto, lo que no se habían atrevido a hacer nadie", reveló en rueda de prensa.
Cabe destacar que Guadalupe Martínez Gerardo, presidenta municipal de Quecholac, es hija de “El Toñín” y ocupa la presidencia municipal de Quecholac. Reportes periodísticos señalan que el gobernador aludió a posibles apoyos de autoridades municipales para que el presunto líder huachicolero evite a las autoridades. Sin embargo, el parentesco y el cargo público no prueban que ella lo proteja.
Alejandro Martínez Fuentes, hermano de “El Toñín” y exalcalde de Quecholac, también es identificado en la cobertura periodística como hermano del señalado. Fue detenido en septiembre de 2021 por acusaciones de ejercicio indebido de funciones y encubrimiento; posteriormente, un juez lo dejó en libertad, según una columna publicada el 14 de octubre de 2026. No debe presentarse esa causa como prueba de que protegió a su hermano en el robo de combustible.
Ignacio Mier Bañuelos, exalcalde de Tecamachalco: Su administración quedó marcada por el asesinato de tres agentes ministeriales en noviembre de 2021, cometido por policías municipales encabezados por el entonces secretario de Seguridad Pública local, Alejandro Santizo. Armenta recordó ese episodio para explicar los riesgos de los operativos en la región aunque no acredita que Mier Bañuelos fuera cómplice de “El Toñín”.