Isaías Pérez, ganadero de Playa Vicente, Veracruz, denunció una presunta red de corrupción y extorsión por parte de la Guardia Nacional, delincuencia organizada y autoridades estatales, al grado que le entregaron una tarjeta de banco para realizar los depósitos.
En entrevista con Azucena Uresti, explicó que el esquema opera como una especie de protección para evitar robos en carretera y dio a conocer que una de sus unidades fue detenida en Córdoba por una patrulla de la Guardia Nacional, cuyos elementos exigieron 2 mil pesos bajo el argumento de irregularidades en documentos y exceso de velocidad.
Narró que comenzó a pagar cuotas luego de que un supuesto elemento oficial identificado como Alejandro N le ofreciera “resguardo” para sus unidades a cambio de 5 mil pesos, pese a lo cual, el 3 de enero pasado, una jaula de ganado le fue robada a pesar de esto:
“No sé si esa misma patrulla dio el reporte que iba la jaula, porque dice el chofer que ya lo estaban esperando unas camionetas ahí antes de cruzar la caseta y ahí fue donde lo bajaron, lo interceptaron... No sé si la Guardia esté metida con los maleantes pero eso fue lo que me comentó el de la Guardia”.
Y agregó que el supuesto oficial Alejandro N le ofreció: recuperar su ganado robado:
“Después me dice que si quería yo recuperar mi ganado ocupaba yo negociar con él. El comandante de la Guardia me dijo que ocupaba yo de negociar con él para que él hablara con los que tenían mis ganados. Pero ocupaba yo ir a ahí al estado de Puebla, cosa que pues me recomendó mi papá que pues para qué íbamos ahí”.
Denunció que luego del robo, contactó a la persona a la que había hecho el depósito, Alejandro N, para la protección de su vehículo, pero este le respondió hasta el siguiente día justificando que no pudo atenderlo porque no estaba en horas de trabajo.
El ganadero Isaías Pérez informó que su chofer presentó denuncia del robo en la fiscalía de Playa Vicente, tras lo cual recibió amenazas, por lo que en su caso, decidió no interponer denuncia por temor a represalias, asegurando que no tenía caso porque los delincuentes le quitan el arete a los animales y les queman la oreja, impidiendo con ello que pueda comprobar que eran de su propiedad.
Asimismo, informó que tras solicitarlos oficialmente, en la caseta de la Esperanza, ubicada en tramo carretero de Puebla, no le quisieron proporcionar los videos de las cámaras de seguridad: "Y dice el chofer que siente que sí salió todo grabado ahí".