Ante el dolor y la incertidumbre que enfrentan las familias de personas desaparecidas, la Iglesia católica en Veracruz ofrece acompañamiento espiritual y apoyo moral, con el propósito de fortalecerlas y ayudarlas a mantener la esperanza mientras atraviesan estas situaciones.
El padre Aurelio Mojica Limón, párroco de la Catedral de Veracruz y vocero de la Diócesis de Veracruz, explicó que la fe representa una herramienta importante para quienes sufren la desaparición de un ser querido.
“El fortalecer, el animar a las personas porque son situaciones muy difíciles que duelen, y el apoyo espiritual, el apoyo desde la fe, pues siempre va a ser ese apoyo moral, ese apoyo espiritual en animar y fortalecer a las personas”.
El sacerdote señaló que la labor de la Iglesia consiste principalmente en acompañar a las familias, brindarles fortaleza mediante la oración y ofrecerles un espacio donde puedan encontrar consuelo.
Asimismo, destacó la importancia de sensibilizar a la sociedad sobre las desapariciones, ya que se trata de una problemática que puede afectar a cualquier familia.
“No podemos pensar que a nosotros no nos va a pasar. Sabemos que en estos tiempos a cualquiera le pueden pasar cosas y que tenemos que ser solidarios en esta situación”.
Al ser cuestionado sobre la cantidad de familiares de personas desaparecidas que acuden a la Catedral de Veracruz, Mojica Limón reconoció que la asistencia a las celebraciones religiosas es variable y en algunas ocasiones se registra una menor participación.
Explicó que durante fechas o celebraciones especiales suele aumentar el número de asistentes, mientras que en otras ocasiones la participación es menor.
Sin embargo, aclaró que esta situación no significa que hayan dejado de existir casos de desaparición.
“En ocasiones, cuando vienen algunos momentos o celebraciones especiales, asisten un poquito más; otras veces, pues es un número ya inferior, pero sabemos que personas desaparecidas sigue habiendo y hay en la actualidad”.
El vocero de la Diócesis de Veracruz sostuvo que, además del acompañamiento a las familias, la Iglesia mantiene un llamado a la conciencia social, la solidaridad y la conversión de quienes participan en acciones que dañan a otras personas.
Finalmente, señaló que mediante la oración se busca mantener viva la esperanza y promover una sociedad más consciente de esta problemática.