El expresidente Felipe Calderón reaccionó a la decapitación de su estatua en Los Pinos y calificó de “miserables” a quienes realizaron el acto; también sostuvo que la agresión busca desviar la atención de los problemas del país.
En entrevista con Ciro Gómez Leyva, el exmandatario respondió a la decapitación de su estatua en Los Pinos, Ciudad de México, con una dura crítica contra quienes participaron en el acto.
“La estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quienes son ellos: unos miserables”, afirmó Calderón al referirse a la agresión contra la escultura que se encontraba en el complejo cultural.
Consideró que el episodio no representa una afectación personal y sostuvo que quienes realizaron la acción buscan generar polémica y desviar la atención de otros problemas que enfrenta México.
Asimismo, al ser entrevistado también por Azucena Uresti, Calderón también se refirió a sus diferencias con la presidenta Claudia Sheinbaum, al asegurar que mantendrá una postura de respeto hacia la titular del Ejecutivo federal, pese a las críticas que ha recibido:
“Yo respetaré a la presidenta aunque ella a mí no me respeta”, señaló el expresidente.
En sus declaraciones, Calderón rechazó además ser “el enemigo de México” y sostuvo que el principal problema del país es el crimen organizado, uno de los temas centrales de su discurso político.
El expresidente también planteó la necesidad de construir una “maquinaria ciudadana” para que la población tenga mayor participación en los partidos de oposición, incluida la selección de candidatos y dirigentes, además de explorar mecanismos como las elecciones primarias.
Sobre la posibilidad de competir electoralmente frente a Morena, Calderón reconoció que el escenario es complicado, aunque sostuvo: “Se ve difícil, sí, pero no imposible”.