El incidente registrado este miércoles a bordo de un avión de Flydubai que cubría la ruta Dubái-Tel Aviv abrió una nueva alerta de seguridad en Medio Oriente, luego de que uno de los pilotos presuntamente atacara a su compañero y la aeronave registrara un descenso abrupto antes de ser desviada hacia Arabia Saudita.
El vuelo FZ1073, que transportaba a más de un centenar de pasajeros, en su mayoría israelíes, terminó aterrizando de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita. La situación provocó que Israel activara aviones de combate ante la posibilidad de un secuestro.
De acuerdo con reportes de pasajeros y autoridades israelíes, uno de los pilotos habría apuñalado al otro y posteriormente intentado tomar el control de la aeronave. Algunos pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron para reducir al agresor y permitir que el avión pudiera ser estabilizado y posteriormente aterrizara con seguridad.
Sin embargo, el motivo del ataque todavía no ha sido confirmado. Flydubai confirmó que el avión experimentó un “incidente” durante el vuelo y señaló que todos los pasajeros se encontraban a salvo, mientras continúan las investigaciones.
Para Cecilia Mendoza, internacionalista y profesora de la UNAM, existen por ahora dos posibles interpretaciones del episodio: que se haya tratado de un conflicto personal entre los pilotos o que detrás del ataque exista una motivación terrorista.
La especialista explicó que la versión difundida por el gobierno israelí apunta a un posible atentado, mientras que las circunstancias del incidente todavía deben ser esclarecidas mediante una investigación.
“Hasta que no se inicie una investigación sabremos las causas reales”, señaló Mendoza en entrevista.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que uno de los pilotos aparentemente intentó estrellar el avión después de atacar al otro piloto. Autoridades israelíes investigan si se trató de un ataque terrorista yihadista.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, también calificó el episodio como un posible ataque terrorista, mientras las autoridades continúan indagando los motivos del piloto involucrado.
No obstante, hasta el momento no se ha establecido públicamente una relación comprobada entre el piloto y alguna organización yihadista.
Mendoza advirtió que cualquier incidente de esta naturaleza adquiere una dimensión mayor debido al contexto de tensión que atraviesa Medio Oriente.
La región mantiene abiertos distintos frentes de conflicto y, en particular, las tensiones relacionadas con Irán incrementan la sensibilidad ante cualquier amenaza que pueda involucrar a Israel.
“Tenemos una región sumamente volátil y en cualquier momento cualquier situación puede hacer estallar un conflicto mayor”, explicó.
La especialista señaló que, si la investigación llegara a confirmar una conexión del atacante con organizaciones como Al Qaeda o el Estado Islámico (ISIS), el episodio tendría una lectura distinta y podría generar una respuesta de seguridad más amplia.
Ante la posibilidad de que el incidente tenga una motivación terrorista, Mendoza consideró que Israel podría incrementar sus medidas de seguridad tanto en el ámbito aéreo como en otros puntos considerados estratégicos.
De hecho, las autoridades israelíes activaron aviones de combate durante la emergencia, ante el temor de que se tratara de un secuestro aéreo. Posteriormente, los pasajeros fueron trasladados a salvo tras el aterrizaje en Tabuk.
La especialista explicó que también podría aumentar la revisión de los protocolos de seguridad relacionados con las tripulaciones, particularmente si la investigación encuentra indicios de que el ataque fue premeditado.
Aunque el episodio se habría originado dentro de la cabina y no entre los pasajeros, el hecho de que un miembro de la tripulación haya protagonizado la agresión podría generar una revisión de los protocolos de seguridad.
Mendoza consideró que será necesario determinar cómo ocurrió el ataque, cuáles fueron los antecedentes del piloto involucrado y si existió algún vínculo con organizaciones externas antes de establecer nuevas medidas.
“Puede haber sido un pleito simplemente personal entre los pilotos”, planteó la especialista, al tiempo que destacó que, independientemente del motivo, se trató de un hecho que puso en riesgo la vida de quienes viajaban a bordo.
Por ahora, la investigación deberá determinar si se trató de un conflicto entre los integrantes de la tripulación, un intento deliberado de tomar el control del avión o un acto con motivaciones terroristas.
Lo que sí está confirmado es que el vuelo fue desviado y aterrizó de emergencia en Arabia Saudita, y que los pasajeros sobrevivieron al episodio.