El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó este miércoles 30 de septiembre a 10 personas y objetivos relacionados con una red de fraude vinculada al Tren de Aragua, organización criminal de origen venezolano que Estados Unidos mantiene designada como organización terrorista extranjera.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) señaló que la red participaba en un esquema conocido como “jackpotting”, mediante el cual los delincuentes utilizan malware para tomar el control de cajeros automáticos y provocar que dispensen efectivo sin que exista un retiro legítimo de una cuenta bancaria.
De acuerdo con el Tesoro estadounidense, los recursos obtenidos eran posteriormente transferidos entre integrantes y asociados del Tren de Aragua para ocultar su origen. La investigación también detectó el uso de transacciones con criptomonedas para lavar parte de los recursos obtenidos de los ataques.
El Departamento del Tesoro indicó que la red encabezada presuntamente por Anibal Alexander Canelon Aguirre, alias “Prometheus”, tiene operaciones vinculadas con México y Venezuela y dirigía grupos que ingresaban a Estados Unidos para cometer los ataques contra instituciones financieras.
Canelon Aguirre figura entre los fugitivos más buscados por el FBI y es señalado por las autoridades estadounidenses como el presunto responsable de desarrollar el malware utilizado en los ataques contra cajeros automáticos.
Entre las personas sancionadas también aparecen Carlos Javier Martinez Armenta, Alejandro Mejia Castillo, Jose Dario Galeano Bazurto, Eric Gabriel Cardenas Arzola, Oscar Leonardo Martinez Pirona, Anthony Wuiliam Hernandez Guerrero y Aslhy Javier Galeano Basurto. OFAC también incluyó a Juan Gabriel Rivas Nunez, alias “Juancho”, identificado como un dirigente del Tren de Aragua relacionado con operaciones en distintos países sudamericanos.
El Tesoro reportó que, hasta agosto de 2025, las pérdidas denunciadas en Estados Unidos por ataques de “ATM jackpotting” ascendían a 40.73 millones de dólares, correspondientes a más de mil 500 ataques.
Además, el Departamento de Justicia estadounidense había acusado a 98 personas por su presunta participación en esquemas de “jackpotting” desde octubre de 2025. Los cargos incluyen fraude bancario, robo a bancos, lavado de dinero, acceso no autorizado a computadoras y apoyo material a una organización terrorista extranjera.
Como parte de las medidas anunciadas este miércoles, OFAC también sancionó a dos empresas con operaciones en México: Enigma Community, S. de R.L. de C.V., vinculada por las autoridades estadounidenses con Oscar Leonardo Martinez Pirona, y Soluciones Integrales Toluca, S.A. de C.V., relacionada con Alejandro Mejia Castillo.
Las sanciones implican el bloqueo de los bienes e intereses en bienes de las personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses. En términos generales, también quedan prohibidas las transacciones de personas estadounidenses con los sancionados, salvo autorización o excepción aplicable.
Seleccionaban los cajeros
La red primero realizaba labores de vigilancia para identificar cajeros automáticos que podían ser vulnerables al ataque.
Accedían físicamente al cajero
Los integrantes de las células ingresaban al cajero y colocaban herramientas o dispositivos que les permitían introducir software malicioso (malware) en el sistema.
Instalaban el malware
El programa utilizado, presuntamente desarrollado por Anibal Alexander Canelon Aguirre, alias “Prometheus”, permitía evadir mecanismos de seguridad del cajero. Las autoridades estadounidenses lo señalan como el supuesto ingeniero del malware.
Activaban el sistema a distancia
Una vez instalado el malware, los operadores podían activar el cajero de manera remota. El sistema recibía una orden para comenzar a dispensar efectivo sin que existiera un retiro legítimo de una cuenta bancaria.
El cajero comenzaba a entregar efectivo
La máquina era obligada a dispensar los billetes hasta quedarse sin efectivo o hasta que la operación fuera interrumpida. De ahí el término “jackpotting”, utilizado para describir este tipo de ataque contra cajeros.
Las células recogían el dinero
Las autoridades estadounidenses sostienen que distintas cuadrillas eran enviadas a Estados Unidos para ejecutar los ataques y recoger el efectivo.
Lavaban y transferían el dinero
Posteriormente, el dinero era movido entre integrantes y asociados de la organización para ocultar su origen. El Tesoro señala que la red utilizaba operaciones con criptomonedas como uno de los mecanismos para lavar los recursos y transferirlos a integrantes del Tren de Aragua en distintos países.
El Tesoro estadounidense reportó que, hasta agosto de 2025, las pérdidas denunciadas por ataques de jackpotting en Estados Unidos sumaban 40.73 millones de dólares, distribuidos en más de mil 500 ataques.