La muerte de Rubén Alberto Curiel Tejeda, exfiscal Anticorrupción de Puebla, dio un giro en las últimas horas luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) descartara oficialmente que se tratara de una muerte autoinfligida y comenzara a investigar el caso bajo la hipótesis de homicidio doloso.
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De acuerdo con información difundida este sábado, la carpeta de investigación es integrada por la Fiscalía de Investigación Metropolitana, mientras continúan las diligencias ministeriales y periciales para establecer cómo ocurrió la muerte del exfuncionario. Versiones periodísticas señalan que la investigación podría alcanzar a personas vinculadas con la propia FGE, aunque esta parte no ha sido confirmada públicamente por la autoridad.
Curiel Tejeda fue localizado sin vida el viernes 25 de septiembre en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis, en Puebla. En ese momento, la Fiscalía informó que los primeros indicios apuntaban a una posible muerte autoinfligida, pero también aclaró que esa hipótesis no sería considerada definitiva hasta concluir las actuaciones correspondientes.
El funcionario se desempeñaba como coordinador general Jurídico de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Puebla y anteriormente estuvo al frente de la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción.
El propio Gobierno de Puebla informó que mantiene coordinación con la Fiscalía estatal para el esclarecimiento del caso y que esperará los resultados oficiales de las investigaciones.
La Fiscalía cuenta dentro de su estructura con una Coordinación General Especializada en la Investigación de Homicidios Dolosos, mientras que la Fiscalía de Investigación Metropolitana tiene competencia para integrar investigaciones de hechos ocurridos en la zona metropolitana de Puebla.