En las avenidas más transitadas de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, una realidad que se repite cada mes: niños vendiendo galletas y otros productos entre el tráfico y los peatones. El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del municipio de Boca del Río mantiene un operativo permanente para atender esta situación, y su directora, Yamileth Herrera Díaz, dio a conocer detalles sobre los alcances de este trabajo en campo.
De acuerdo con la titular del DIF Municipal de Boca del Río, los recorridos de supervisión se concentran principalmente en las avenidas Ruiz Cortines y Juan Pablo II, dos de los corredores viales más concurridos de la región. Ahí es donde el personal institucional ha identificado a los menores ejerciendo actividades de venta informal.
"Seguimos de manera reiterativa en todo lo que es la zona conurbada, específicamente justo en las avenidas principales, justo ahorita como estamos en Ruiz Cortines y Juan Pablo II. Sí hemos llevado a cabo algunos apercibimientos de pequeños que se encuentran vendiendo galletas, vendiendo algún tipo de producto", indicó Yamileth Herrera Díaz, directora del DIF Municipal de Boca del Río
La funcionaria precisó que el número de intervenciones ronda entre seis y siete apercibimientos por mes durante lo que va del año, una cifra que da cuenta de la frecuencia con que se presenta este fenómeno en las calles del municipio.
La funcionaria explicó que ninguno de los menores pertenece al municipio de Boca del Río. La mayoría proviene de otros estados del país, lo que habla de una migración familiar que llega a la zona en busca de oportunidades económicas.
Los estados de procedencia más frecuentes son:
Este perfil migratorio es común en ciudades costeras y zonas metropolitanas del Golfo de México, donde familias de entidades con altos índices de marginación buscan generar ingresos a través del comercio ambulante, en ocasiones involucrando a sus hijos menores en estas actividades.
La directora del DIF indicó que en todos los casos documentados hasta ahora, los niños han sido encontrados junto a un adulto responsable. Esta circunstancia determina el tipo de acción institucional que se aplica: no un retiro del menor, sino un apercibimiento, es decir, una advertencia formal a los acompañantes sobre las implicaciones de involucrar a niños en actividades de venta en la vía pública.
"La realidad es que todos han estado en acompañamiento de un adulto, de un responsable, entonces ha sido simplemente apercibimiento".
El DIF de Boca del Río mantiene este operativo de manera continua los 365 días del año. Sin embargo, hay momentos en que los esfuerzos se intensifican de forma considerable, precisamente cuando la afluencia de personas y familias en la zona conurbada aumenta de manera notable.
Las temporadas en que se redoblan los operativos son:
La anticipación con que el DIF Municipal prepara estos refuerzos es parte de una estrategia institucional que busca no solo atender los casos cuando ocurren, sino también prevenir que se multipliquen durante los picos de actividad comercial y turística.