En las calles del centro histórico de Veracruz, la vulnerabilidad y la falta de oportunidades convergen en historias como la de Ángel Luis Reyes Tenorio, un hombre de 60 años que actualmente vive en situación de calle y enfrenta una discapacidad que limita su movilidad.
Don Ángel, quien cumplió seis décadas de vida el pasado 2 de agosto, subsiste gracias a la solidaridad de la ciudadanía y al apoyo que las personas le brindan en su día a día. Sin embargo, su situación se ha vuelto crítica debido al desgaste severo de su medio de transporte: una silla de ruedas cuyas llantas están completamente rotas y desgastadas.
"El apoyo de unas llantas de rueda de... de silla de ruedas, de las delanteras de las chiquillas, bueno, de las gruesas más o menos", detalló sobre lo que requiere con urgencia.
El afectado explicó que, debido a las condiciones en las que se encuentran las llantas de su aparato funcional, sus traslados se han vuelto sumamente complicados.
"Ya estas ya están todas desgastadas las de... las grandes y las chiquillas pues ya este ya no me da para más, ya están todas rotas", lamentó.
Reyes Tenorio relata que se desplaza habitualmente por el centro histórico, el Zócalo y la zona del Emporio, zonas donde suele ser localizado por transeúntes y en las que permanece prácticamente todo el día, ya que no cuenta con un horario fijo ni con un hogar establecido.
"No, pues yo no tengo hogar, yo me quedo en cualquier... a donde me gane el sueño ahí me quedo", expresó.
La falta de empleo ha agravado su panorama económico. Al no contar con una fuente laboral formal desde hace seis años, costear traslados en transporte público adaptado o taxi es imposible para él, dependiendo en ocasiones de aplicaciones de movilidad cuando logra conseguir algún tipo de apoyo.
Asimismo, señaló que aunque ha buscado asistencia a través del DIF, las circunstancias no siempre han jugado a su favor:
"El DIF sí... el día que entregaron las sillas yo no estuve... bueno, no es que no estuviera, sino que la silla ya no me daba para más, por no me podía desplazarme exactamente".
Ante la falta de recursos y la urgencia de contar con piezas de repuesto para poder desplazarse con seguridad por las calles del puerto, Don Ángel hace un llamado abierto a la ciudadanía y a las autoridades para recibir el apoyo que tanto necesita.
"Pues nada más que si me pudieran apoyar más que nada con las llantas, que es lo que más me apura así exactamente", concluyó.