Un inmueble ubicado en la zona serrana de Tlaola, Puebla, fue asegurado por autoridades luego de que se localizaran en su interior al menos 300 equipos de cómputo presuntamente utilizados para la minería de criptomonedas.
El operativo se realizó el pasado 6 de septiembre, cuando elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal localizaron el lugar, que se encontraba acondicionado para mantener los equipos funcionando de manera continua.
Las autoridades aseguraron el inmueble y los dispositivos mientras continúan las investigaciones para determinar el origen y destino de los recursos relacionados con esta actividad.
Uno de los principales objetivos de las indagatorias es establecer si los activos virtuales generados en el sitio pudieron haber sido utilizados para dar apariencia de legalidad a recursos vinculados con actividades ilícitas.
Hasta el momento, el Gobierno de Puebla no ha informado si el inmueble contaba con contratos regulares de suministro eléctrico con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ni si alguna persona fue detenida como resultado del operativo.
Las llamadas granjas de criptomonedas son instalaciones que concentran grandes cantidades de equipos de cómputo para realizar los cálculos necesarios para validar operaciones dentro de determinadas redes de criptomonedas y obtener recompensas digitales.
Debido a la cantidad de equipos que utilizan, estas instalaciones requieren un alto consumo de electricidad, además de sistemas de ventilación o refrigeración para evitar que las computadoras se sobrecalienten durante largas jornadas de operación.
En algunos casos, las autoridades investigan este tipo de instalaciones por posibles irregularidades relacionadas con el suministro eléctrico, la procedencia de los recursos o el cumplimiento de obligaciones fiscales.
Por ahora, no existe una estimación oficial sobre cuántas criptomonedas habría generado el inmueble localizado en Tlaola, por lo que las autoridades deberán determinar cuánto tiempo llevaba operando y cuál era su capacidad real de producción.