Un mexicano que pasó gran parte de su vida en Estados Unidos decidió regresar al país y establecerse en Guadalajara. Nueve meses después, recibió una sanción del gobierno estadounidense por más de 1.8 millones de dólares.
Después de pasar décadas en Estados Unidos sin regularizar su situación migratoria, Héctor “Alessandro” Negrete decidió dejar el país y comenzar una nueva vida en México.
En septiembre de 2025 salió de California y llegó a Guadalajara, Jalisco. Sin embargo, nueve meses después recibió una notificación del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), en la que se le informaba de una multa por 1 millón 820 mil 352 dólares.
Negrete llegó a Estados Unidos cuando tenía apenas tres meses de edad. Creció en California y permaneció durante años en el país pese a contar con una orden de deportación emitida en 2009.
Ante el endurecimiento de las medidas migratorias en Estados Unidos, Negrete decidió salir por su propia cuenta.
Primero cruzó por tierra hacia Tijuana, Baja California, y posteriormente viajó a Guadalajara, donde comenzó a establecerse.
Relató en entrevista con CNN, pensó que al abandonar Estados Unidos el problema migratorio quedaría atrás.
Pero meses después recibió la notificación de la millonaria sanción. El documento estaba relacionado con la orden de deportación que había recibido años atrás.
La legislación migratoria estadounidense permite aplicar sanciones económicas a personas que, después de recibir una orden definitiva de deportación, no abandonen el país.
Las multas pueden alcanzar cientos de dólares por cada día de incumplimiento, dependiendo de las circunstancias del caso.
En el caso de Negrete, las autoridades calcularon una cantidad superior a 1.8 millones de dólares.
El mexicano sostiene que ya había abandonado Estados Unidos cuando recibió la notificación y que actualmente vive en Guadalajara.
La defensa de Negrete presentó documentos para acreditar que dejó Estados Unidos y que se encuentra viviendo en México.
Entre las pruebas se encuentran documentos relacionados con su residencia en Guadalajara, identificaciones mexicanas, comprobantes de viajes dentro del país y testimonios de personas que conocían su situación.
Uno de los principales problemas es que su salida de Estados Unidos ocurrió por tierra hacia Tijuana, por lo que no cuenta con un registro de salida que permita demostrar fácilmente cuándo abandonó el territorio estadounidense.
El caso ocurre en medio de una política migratoria más estricta impulsada por la administración de Donald Trump.
De acuerdo con información citada por CNN, más de 100 mil personas recibieron multas desde el inicio del segundo gobierno de Trump hasta mediados de julio de 2026.
El monto total de las sanciones supera los 84 mil millones de dólares, aunque una cantidad mucho menor ha sido efectivamente cobrada.
La aplicación de estas multas ha generado críticas de organizaciones que defienden los derechos de los migrantes, que cuestionan el impacto económico que pueden tener sobre personas que no cuentan con los recursos para cubrirlas.
Mientras enfrenta el proceso, Negrete continúa con su vida en Guadalajara.
El mexicano trabaja de manera remota para una organización internacional con sede en Estados Unidos y busca establecerse de manera permanente en México.
Ahora, además de adaptarse a su nueva vida, debe enfrentar la millonaria reclamación del gobierno estadounidense y definir con sus abogados las acciones que seguirá para impugnarla.
El caso refleja una de las nuevas consecuencias económicas que enfrentan algunos migrantes con órdenes de deportación en Estados Unidos, incluso después de abandonar ese país.
CNN