A casi un año de haber estallado la huelga en el Nacional Monte de Piedad en Veracruz, los trabajadores agremiados al Sindicato de Empleados y Trabajadores del Monte de Piedad mantienen el movimiento con firmeza, aunque reconocen que el desgaste económico ha sido el principal reto para quienes sostienen la protesta desde el inicio. El primero de septiembre se cumplirán 11 meses de un conflicto laboral que, pese a todo, comienza a mostrar señales de avance en las mesas de diálogo.
Julio César Hernández Hermida, secretario general de la sección 7 de Veracruz, dijo que hay negociaciones semanales, acuerdos parciales ya alcanzados y optimismo cauteloso de que pronto podría llegarse a una resolución definitiva.
"Esto está avanzando y que ya afortunadamente hay más diálogo, un diálogo más claro. Esperemos que ya pronto se llegue a un acuerdo para terminar esta huelga", dijo.
Para los trabajadores veracruzanos que se sumaron al paro nacional, estos casi 11 meses no han sido sencillos. La ausencia de salario regular durante tanto tiempo representa un golpe duro para cualquier familia. Sin embargo, la convicción de que la causa es justa ha sido el motor que ha mantenido unido al bloque sindical.
"Es complicado, por el tema económico más que nada, pero sabemos que por lo que estamos luchando es algo justo y tenemos que seguir aguantando y luchar por lo que consideramos es lo justo".
El líder sindical confirmó además que no ha habido deserciones significativas entre quienes arrancaron el movimiento. Según explicó, existe un grupo minoritario que desde el principio tomó partido por la administración de la empresa, precisamente porque fueron ellos quienes ocuparon las vacantes y puestos que quedaron disponibles durante el conflicto. Ese grupo, aclaró, nunca estuvo a favor de la huelga. Los demás, los que la iniciaron, siguen en pie.
El origen de todo este conflicto está en una serie de incumplimientos que, según el sindicato, cometió la administración del Monte de Piedad. Los trabajadores documentaron alrededor de ocho violaciones concretas al contrato colectivo de trabajo. Entre las más relevantes destacan:
Este conjunto de faltas fue el detonante que llevó a los trabajadores a declarar la huelga a nivel nacional, con la sección 7 de Veracruz como parte activa del movimiento desde el primer día.
Lo que en un principio parecía un conflicto sin salida a corto plazo ha comenzado a mostrar resultados. Las reuniones semanales entre representantes sindicales y la administración han generado acuerdos en dos frentes importantes: el tema de compactaciones de puestos, que era una exigencia de la empresa, y algunos puntos relacionados con condiciones económicas. El siguiente paso en las negociaciones será revisar directamente las violaciones al contrato, que es, en palabras del propio secretario general, "lo que sigue ahorita".
"Los avances han sido más que nada en unos temas que ha solicitado la administración en el tema de compactaciones de puestos; al parecer en temas ya económicos también se ha llegado a ciertos acuerdos. Lo que va a continuar en los diálogos es las diferentes violaciones en las cuales cayó la empresa".
La dinámica de diálogo semanal es una señal positiva dentro de un proceso que durante meses estuvo marcado por la incertidumbre. Que ambas partes se sienten regularmente y que ya existan acuerdos firmados en algunos puntos indica que hay voluntad real de encontrar una salida negociada.
Uno de los temas que más preocupa a los usuarios del Nacional Monte de Piedad en Veracruz es cómo cumplir con sus pagos de refrendo mientras las sucursales permanecen cerradas por la huelga. Hernández Hermida explicó que la institución habilitó canales alternos para que los clientes no pierdan sus prendas empeñadas:
Con estas opciones disponibles, los clientes pueden mantener al corriente sus compromisos sin necesidad de acudir a las instalaciones del Monte de Piedad, que permanecen en paro mientras dura el conflicto laboral.