Veracruz registra un déficit de lluvias superior al 80 por ciento durante la primera mitad de agosto, periodo en el que apenas se han acumulado alrededor de 42 milímetros de precipitación, informó Jessica Luna Lagunes, jefa de Hidrometeorología del Organismo de Cuenca Golfo Centro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La cantidad registrada representa cerca del 18 por ciento de los 243.3 milímetros de lluvia que estadísticamente corresponden a agosto en el estado.
La especialista explicó que la disminución de las precipitaciones comenzó a ser más evidente desde julio y se ha prolongado durante agosto. Este comportamiento mantiene a 2026 como el quinto año más seco registrado en Veracruz desde 1981.
“Vemos cómo desde el mes de julio la precipitación ha bajado considerablemente y esto hace que nos mantengamos como el quinto año más seco desde 1981”, señaló Luna Lagunes al presentar el comportamiento acumulado de las lluvias.
De acuerdo con información de Conagua, julio concluyó con un déficit de precipitación cercano al 30 por ciento, mientras que durante la primera quincena de agosto la falta de lluvias supera el 80 por ciento respecto del promedio histórico.
Jessica Luna señaló que esta reducción no es exclusiva de 2026. Entre 2020 y 2026, Veracruz ha registrado de manera recurrente acumulados de precipitación por debajo de sus valores históricos, lo que muestra una disminución de las lluvias durante los últimos años.
La meteoróloga explicó que la canícula se ha acentuado en territorio veracruzano, lo que ha favorecido una menor frecuencia e intensidad de las precipitaciones durante las últimas semanas.
Al corte del 13 de agosto, la precipitación acumulada en Veracruz durante 2026 alcanzaba 820.9 milímetros, equivalente al 72.6 por ciento de la media de 1,130.2 milímetros esperada para ese momento del año.
Pese al déficit registrado durante julio y agosto, el acumulado de lluvias de este año todavía se mantiene por encima de los niveles observados en 2019, 2022 y 2023.
El comportamiento de las precipitaciones durante las próximas semanas será relevante para la recuperación de los niveles de humedad y cuerpos de agua, que han comenzado a resentir la reducción de lluvias durante la temporada de canícula.