El programa de modernización del transporte público en Veracruz avanza a paso firme. La gobernadora Rocío Nahle García confirmó que ya está en marcha la capacitación de choferes para operar los más de 100 camiones Ulúa que próximamente circularán en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, un proyecto que la mandataria calificó como ambicioso pero que, asegura, va por buen camino.
El anuncio se da en un contexto en que varios de estos autobuses ya se encuentran listos, pero sin conductor. Unidades de la línea Ulúa permanecen varadas en la explanada del Auditorio Benito Juárez, a la espera de que concluya el proceso de formación del personal que las pondrá a rodar por las calles de la región.
Nahle García explicó que el proceso para incorporar operadores al sistema ya comenzó formalmente. Ante los cuestionamientos sobre los autobuses sin servicio, la gobernadora fue directa:
"Se hizo la convocatoria, se están capacitando a los chóferes, a ver cómo van. Vamos bien. Ha sido un proyecto muy bonito porque lo hicimos rápido y nos metimos a solucionar y conforme ha avanzado el proyecto como en todo".
Con esas palabras, la titular del ejecutivo estatal reconoció que el proyecto ha implicado resolver obstáculos sobre la marcha, algo que en proyectos de esta escala resulta inevitable. Lo relevante, subrayó, es que el avance es real y que la voluntad política para concretar la modernización del transporte sigue intacta.
La línea Ulúa ya opera con más de 10 rutas que conectan distintos puntos de la zona Veracruz-Boca del Río, así como los municipios de Medellín y la Riviera Veracruzana. Se trata de una red de movilidad pensada para ofrecer una alternativa moderna, ordenada y digna a los usuarios que durante años han padecido el deterioro del transporte público tradicional en esta región.
Los camiones Ulúa y también los Quetzallis, que forman parte del mismo esquema de modernización, cuentan con GPS integrado, lo que permite monitorear en tiempo real la ubicación de cada unidad a través de pantallas. Esta tecnología representa un cambio significativo respecto al modelo anterior, en el que no existía ningún tipo de rastreo ni control sobre las rutas.
Uno de los anuncios más relevantes que hizo la gobernadora tiene que ver con la infraestructura de soporte del sistema. El Auditorio Benito Juárez, ubicado en la ciudad de Veracruz, albergará el taller de mantenimiento para los camiones Ulúa y posiblemente también para los Atena, la flota que operará en Xalapa. Las obras de adecuación ya están en curso.
"Ya ahorita se están construyendo sus oficinas ahí mismo va a quedar bien y ahí también están las entradas para el mantenimiento de los camiones. En su caso, serán los camiones Ulúa y los camiones Atenas".
En ese mismo espacio se instalarán las oficinas administrativas del Transporte Público estatal, una dependencia que por ahora opera desde instalaciones provisionales. La propia gobernadora lo reconoció con franqueza:
"Ahí también se están construyendo las zonas de oficina del Transporte Público estatal porque nos fuimos así y nos pusimos en un camper".
La declaración ilustra la velocidad con la que se echó a andar el proyecto: antes de tener sede fija, el equipo responsable comenzó a trabajar desde una unidad móvil. Ahora, con las obras en el Auditorio Benito Juárez, el sistema tendrá por fin una base de operaciones permanente y funcional.
El modelo de modernización del transporte no se limita a la zona conurbada. Las ciudades de Coatzacoalcos y Poza Rica, que también forman parte del programa de renovación de la flota, contarán con sus propios centros de mantenimiento regionales. Esto garantiza que cada zona del estado pueda dar servicio técnico a sus unidades sin depender de infraestructura centralizada, lo que reduce tiempos de respuesta y mejora la operatividad del sistema en su conjunto.
Con este esquema, el gobierno de Veracruz apuesta por una red de transporte descentralizada, con capacidad de respuesta local y estándares homogéneos en toda la entidad. La pregunta que queda en el aire para los miles de usuarios que esperan este servicio es cuándo estará todo listo y en pleno funcionamiento. Por lo pronto, la capacitación de choferes es el siguiente paso que determina el ritmo del arranque definitivo.
La modernización del transporte público en Veracruz es, sin duda, una de las apuestas más visibles del gobierno de Rocío Nahle. La introducción de camiones con GPS, rutas definidas, talleres de mantenimiento propios y capacitación para operadores marca una ruptura con el modelo caótico que durante décadas caracterizó la movilidad en el estado.
Sin embargo, la imagen de autobuses nuevos varados en la explanada del Auditorio Benito Juárez es también un recordatorio de que los proyectos de esta magnitud enfrentan inercias, trámites y tiempos que no siempre coinciden con los anuncios. Lo que está claro es que la maquinaria está en marcha y que, según la propia gobernadora, van bien.
Los veracruzanos que dependen del transporte público todos los días esperan que ese "vamos bien" se traduzca pronto en camiones circulando, puntuales y con conductor.