Elementos de la Policía Ministerial de Veracruz localizaron y detuvieron en San Luis Potosí, a Ernesto "N", quien llevaba más de 10 años escondido, tras haber privado de la vida a Yamilet, su expareja, una joven de apenas 17 años que el 22 de diciembre de 2014 salió de su casa rumbo al trabajo y nunca más regresó.
El caso está documentado dentro de la causa penal 14/2022 del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Veracruz, expediente que recoge una historia que comenzó con una desaparición y terminó con el hallazgo de un cuerpo con evidentes huellas de violencia, en un terreno baldío de la colonia La Pochota, en la ciudad de Veracruz.
Era diciembre de 2014 cuando la joven Yamilet desapareció. Su familia, al no tener noticias de ella, levantó la denuncia correspondiente ante las autoridades, lo que dio inicio a las investigaciones.
Con el paso de los días, las pesquisas permitieron establecer que Ernesto, quien era su expareja, la había seguido e interceptado durante el trayecto hacia su trabajo. Varios testigos lo vieron acompañado de ella ese mismo día.
La búsqueda de Yamilet duró casi un mes. Sus restos fueron localizados el 20 de enero de 2015 en un terreno ubicado en la esquina de las calles Árbol de la Nuez y Expropiación Petrolera, de la colonia La Pochota.
La necropsia practicada determinó que la joven presentaba múltiples huellas de violencia, además de indicios de posible abuso, lo que llevó a las autoridades a clasificar el caso como feminicidio.
Los familiares de Yamilet revelaron que la joven no vivía tranquila. De acuerdo con sus seres queridos, la muchacha era víctima constante de violencia y amenazas por parte de quien terminó arrebatándole la vida.
Un patrón que, lamentablemente, es demasiado común en los casos de feminicidio: la violencia escala de forma progresiva hasta llegar al desenlace más trágico.
La historia de Yamilet se inscribe en una realidad que Veracruz ha enfrentado con especial dureza durante años. El feminicidio no es un hecho aislado ni espontáneo; en la mayoría de los casos existe un historial previo de control, agresiones y amenazas que las víctimas enfrentan, muchas veces, sin una red de apoyo suficiente para salir de esa situación.
Tras cometer el crimen, Ernesto huyó. Durante más de una década evadió a las autoridades, moviéndose fuera del estado para no ser localizado. Sin embargo, las investigaciones ministeriales no se detuvieron.
El trabajo conjunto entre la Fiscalía General del Estado de Veracruz y los elementos de la Policía Ministerial permitió rastrearlo hasta San Luis Potosí, donde finalmente fue intervenido y detenido.
Una vez asegurado, Ernesto fue trasladado de regreso a la ciudad de Veracruz para ser presentado ante un juez e iniciar formalmente su proceso legal.
El imputado enfrenta cargos por el delito de feminicidio, contemplado en la legislación penal del estado, que establece penas significativamente mayores que las del homicidio cuando se acredita que el crimen fue cometido contra una mujer por razones de género.
La causa penal 14/2022 concentra los elementos que las autoridades recopilaron a lo largo de los años para sostener la acusación. Entre los datos más relevantes del expediente destacan los siguientes:
Detrás de este caso hay una familia que esperó más de una década para ver a Ernesto frente a un juez. Son los mismos familiares que presentaron la denuncia en 2014, que identificaron el cuerpo de Yamilet semanas después, y que tuvieron que cargar con el dolor de saber que el responsable andaba libre.
La captura representa para ellos el primer paso en un proceso que, aunque no borrará la tragedia, al menos ofrece la posibilidad de una sentencia que nombre por su nombre lo que ocurrió: un feminicidio.
La detención de Ernesto "N" es también un recordatorio de que en Veracruz, pese a las dificultades que enfrenta el sistema de justicia, hay investigaciones que no prescriben y casos que no se archivan. La detención llegó tarde, pero llegó.